J. A. SOLER
El mes de febrero definirá los objetivos del Hércules en esta temporada al medirse en las próximas jornadas a tres rivales teóricamente más asequibles, Real Madrid Castilla, Vecindario y Tenerife, los tres de la zona media baja de la tabla y ante los que un equipo con aspiraciones debe sumar un alto porcentaje de puntos si quiere mirar al ascenso.
Después de un mes de enero en el que los blanquiazules han afrontado tres partidos a domicilio -Lorca, Elche y Málaga- por sólo uno en el Rico Pérez, el mes de febrero comienza con un calendario mucho más suave para el conjunto que prepara Josu Uribe. El sábado llega a Alicante un Real Madrid Castilla en horas bajas y sin algunos de sus mejores jugadores, como De la Red y otros, que han sido reclamados para el primer equipo. Una semana después, el Hércules rinde visita al actual colista, el Vecindario, que pese al cambio de entrenador sigue en una dinámica negativa de resultados.
Tras enfrentarse a dos equipos de la zona baja, el equipo alicantino recibirá en el Rico Pérez al Tenerife. Este no es un rival tan asequible, el domingo ganó al Almería, pero su irregularidad le hace relativamente vulnerable. El equipo chicharrero hará de puente entre dos jornadas de teórica menor dificultad a tres partidos de máxima exigencia ya que tras el compromiso ante el Tenerife, el Hércules se medirá de forma consecutiva contra el Real Murcia (segundo clasificado);, Almería (tercero); y Cádiz (cuarto);. Por tanto, este tramo de Liga parece decisivo para un Hércules que debe aprovechar la suavidad inicial del calendario para llegar en buena disposición a los enfrentamientos directos con los primeros clasificados.
Además, en marzo el Hércules tiene la ventaja de jugar tres de los cuatro partidos en el Rico Pérez -Almería, Castellón y Salamanca visitan Alicante- y ese factor también puede jugar a favor de los blanquiazules.