AGENCIAS
E
l presidente francés ha demostrado que la sonrisa que permanentemente acompaña a los políticos en actos públicos no se puede perder aunque enfrente tenga a un opositor y le dedique un insulto. El rotativo "Le Parisien" ha puesto en su edición digital una breve filmación de la visita de Sarkozy en el Salón de la Agricultura, rodeado de colaboradores y guardaespaldas y estrechando manos de los expositores, básicamente agricultores y ganaderos. En medio de la masa el presidente francés da la mano a un señor mayor con gafas que se retira y le dice: "no me toques, que me ensucias". Sin perder la calma, Sarkozy le dice en dos ocasiones; "pues entonces te largas", y en la segunda añade "pobre gilipollas", antes de continuar su recorrido por el Salón con la sonrisa y, de fondo, aplausos y algunos abucheos que bien podían ser confundidos con el mugido de una vaca. Por otro lado, Carla Bruni, la nueva esposa del presidente francés Nicolas Sarkozy, asistió a su primer acto oficial, en el que se reunió con la familia de la política franco-colombiana Ingrid Betancourt para conmemorar su sexto año en cautiverio.