JUANJO PAYÁ
Miguel Calatayud es premio Nacional de Ilustración y el Lazarillo, dos de los galardones más relevantes dentro del sector de obras infantiles que está avanzando notablemente en el mercado editorial. Ahora, el ilustrador alicantino acaba de publicar "Al pie de la letra", un libro de la editorial Kalandraka, dentro de la colección Abecedarios, en donde el autor alicantino convierte cada letra "en un poema visual, un juego de camuflaje para nuestros ojos".
Una publicación que carece de texto pero en donde la imagen "hay que percibirla en un proceso inteligente que yo recomiendo que los niños lo hagan con la ayuda de los padres", en una lectura visual que alimenta y despierta la imaginación de los más pequeños.
"Hemos tenido una herencia cultural equivocada, porque creíamos que el niño que miraba los libros no leía, era el analfabeto que solamente se dedica a mirar. Estamos tan rodeados de imagen que se ha convertido en un peligro. Y no quiero pensar que haya gente que continúe con la vieja idea de que la ilustración es un adorno. Se trata de añadir lectura visual a la propia lectura literaria", señaló el alicantino Miguel Calatayud.
Este referente alicantino de la ilustración reconoció el auge que está viviendo, hoy por hoy, el libro infantil partiendo por la especialización "que ciertas editoriales han seguido en este sector" en una cadena que también ha conllevado la publicación "de los éxitos en el extranjero, con su presencia en ferias como la de Frankfurt a la que cada vez están más atentas".
Pese a todo, Miguel Calatayud asegura que el trabajo de los ilustradores, dibujantes y escritores de relatos infantiles sigue estando más valorada "en el extranjero que aquí". Y, sobre los premios recibidos, afirma que "publicitariamente, supone la difusión de tu trabajo, pero a nivel profesional no tienen demasiadas consecuencias en España". Ante todas estas circunstancias, Miguel Calatayud define su profesión como un "trabajo íntimo" en donde "visualizo y pinto la historia para más tarde escribirla".