C. MARTÍNEZ
M
uchos meses de quejas y protestas ha costado que el Ayuntamiento de Alicante haya tomado una decisión para proteger la Plaza del Claustro de San Nicolás. Esta misma semana se ha procedido a la colocación de un enrejado en los dos accesos a ese espacio, con el objetivo de cercar el entorno y evitar que durante la noche se convierta en un urinario público y un basurero.
La cancela que se acaba de instalar no es de mucha altura, por lo que es más una medida disuasoria que un impedimento físico, según destacó el párroco de la Concatedral de San Nicolás, Ramón Egío.
En principio, la intención es que el enrejado permanezca abierto durante el día y cerrado por la noche. La llave se pasará aproximadamente desde las nueve de la noche hasta las siete o las ocho de la mañana.
El deterioro que ha sufrido ese entorno llegó a su punto culminante cuando hace un mes aproximadamente un grupo de vándalos reventó la puerta del edificio de cristal que la Fundación La Luz de las Imágenes colocó en esa plaza como centro de recepción de visitantes de la exposición "La Faz de la Eternidad". Esta construcción fue cedida por la citada Fundación al Ayuntamiento de Alicante, que todavía no ha decidido cuál será su uso definitivo, pese a que hace un año que finalizó la muestra.
La parroquia pretende combinar el uso municipal con la utilización de ese espacio como centro para recibir visitar y como punto de encuentro antes de iniciar el recorrido por el interior de la Concatedral de San Nicolás.