El comisario de Mercado Interior de la Unión Europea, Charlie McCreevy, pretende relanzar una consulta a las partes sobre el impuesto sobre reproductores y CDs vírgenes para hacer copias privadas de música, aunque ha afirmado que no tiene intención de eliminar el impuesto. El dinero recaudado se distribuye entre los artistas y una parte se dirige a la organización de eventos culturales. Fabricantes de gadgets como Philips o HP sostienen que el impuesto es una tasa sobre unos productos que varían bastante de un país de la Unión Europea a otro, lo que distorsiona el mercado interno.