EFE
Después de años de experiencia dedicados al estudio de las tribus urbanas, David Madrid y Jorge Murcia (seudónimos);, han explicado en una entrevista con Efe que crear un catálogo de este tipo de movimientos sociales se ha convertido en algo "necesario" ante la falta de información que existe en la sociedad.
Adoptando la estética de estos grupos y frecuentando sus lugares, "siempre pasando desapercibidos", apuntan ambos, han logrado elaborar "Tribus Urbanas. Ritos, símbolos y costumbres" (ed.
Arcopress);, donde se recoge la esencia que identifica, entre otros, a góticos, canis, okupas, skinhead, tuneros o los fondos ultras.
El libro divide las tribus urbanas estudiadas en dos, a partir de uno de los factores que más repercusiones y alarma social despierta entre la población, la violencia, porque es precisamente ella, y no el mero hecho de reunirse en grupo, lo preocupante de estos movimientos.
Los dos escritores, quienes no revelan su verdadera identidad porque siguen en activo con su trabajo de campo, como miembros de las Fuerza de Seguridad, han destacado que todas las tribus "están conectadas con alguna corriente musical" y que no se crean "de la noche a la mañana", ya que siguen un modelo que en algunos casos es importado de otros países.
David Madrid ha subrayado la necesidad que tiene la juventud de pertenecer a un grupo, "de sentirse arropado, respetado y unido", y es por ejemplo en los skinheads -movimiento del que él es un especialista- donde aflora esa sensación, sobre todo, la de "sentirse fuerte".
Por su parte, Jorge Murcia, que ha tratado más de cerca a las bandas latinas o a los movimientos ocupas, ha manifestado que éstos últimos "son más peligrosos de lo que se piensa", ya que tienen "un alto poder cultural" y son "la punta de lanza para otros movimientos".
Jorge ha declarado que los miembros de los movimientos ocupas "son unos fenómenos de la guerra de guerrillas en la ciudad", que "no tienen nada de inocentes" y que la policía "es la mayor expresión de lo que ellos rechazan".
También han advertido de que la pertenencia a un movimiento "no decrece cuando se madura" y de que las agresiones entre estas tribus urbanas va en aumento, si bien no son suficientes para crear alarma social.
Los educadores sociales, los propios miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, los tutores y los padres tienen en este manual una información que, sobre todo a estos últimos, les permitirá, como reconocen los autores, "saber que tipo de música escucha su hijo o qué significa lo que llevan pintado en sus carpetas de clase".
"Hay que estar muy expectantes y no hay que perderles de vista en ningún momento", han expresado los autores, porque como reza la contraportada del libro estos movimientos sociales están "a veces ocultos en el seno de nuestros hogares".