CRISTINA MARTÍNEZ
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no no se acostumbra nunca a la muerte y al dolor. Tampoco a la "hipocresía de los políticos", ni a la "pasividad de la población". Gervasio Sánchez (Córdoba, 1959); ha puesto nombre propio a muchas de las guerras que han asolado el mundo en la segunda mitad del siglo XX. Con su cámara y con sus textos. Consciente de que la objetividad en periodismo "no existe", asegura que lo que hay que hacer es "ser riguroso".
Bosnia, Afganistán, Ruanda, Irak, Palestina, Guatemala... son solo algunos de los países que han atravesado su objetivo para que el resto del mundo abra los ojos. "Ha habido 48 conflictos en las últimas décadas, la mayoría aún sin resolver y otros con millones de muertos que muchos diplomáticos europeos han utilizado para hacer carrera".
Y es que para el también autor de libros como "El cerco de Sarajevo", "Niños de la guerra" o "Vidas minadas" -sobre el que acaba de realizar una exposición en Madrid-, "muchos conflictos se consienten porque hay políticos y diplomáticos que tienen un interés muy pobre por los dramas y actúan en función de intereses, pocas veces se ponen del lado de los que sufren".
En su opinión, "la única verdad incuestionable de la guerra son las víctimas y yo quiero estar siempre a su lado", porque "política e hipocresía son términos sinóminos, salvo excepciones. Si tengo que elegir, entrevisto antes a una persona corriente que a un mandatario, porque sé que este último me va a mentir, así que no me interesa".
España, asegura, no se salva. "Desde la transición todos los gobiernos se han dedicado a vender armas a países en conflicto y en el año 2006 el gobierno actual ha duplicado esa venta". Por eso, considera que "muchas veces mienten menos los dictadores que los políticos democráticos. Ves a mucha gente morir y sufrir y todo está patrocinado por nuestras sociedades. Yo cuando en un conflicto veo que hay armamento español me avergüenzo de ser de este país. Además no confío en que el hombre haya aprendido de la historia, los políticos buscan su beneficio y se mueven por intereses, y la población está cada vez más pasiva. Que el mundo se va a seguir desangrando es un hecho".
Asegura que no es que sea pesimista, "soy realista". "Yo trabajo en zonas donde sobrevivir tienen un gran coste personal y humano, donde el impacto de la guerra es horrible". Gervasio Sánchez, cuya trayectoria se caracteriza por la independencia, considera que "lo sorprendente hoy en día es que al que más se odia es al que está más cerca y al que más nos parecemos, porque se manipulan los sentimientos y la historia".
Acaba de llegar de Chile y Argentina, donde trabaja en un proyecto que verá la luz en 2010. "Creo que es algo apasionante, es un libro sobre los desaparecidos en el mundo, que presentaré en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, acompañado de una exposición". Antes le esperan de nuevo Irak, Bosnia y Afganistán. De momento.