S. ILLESCAS
Las previsiones se cumplieron y no hubieron sorpresas de última hora: ni Alain Delon ni Gerard Depardieu asistieron ayer a la première alicantina de "Astérix en los Juegos Olímpicos", la película más cara del cine europeo rodada en un 95% en la provincia.
A pesar de las ausencias de estos dos protagonistas del filme, parece que los invitados ya habían preparado sus mejores galas para este primer pase en España. Con ellas llenaron de glamur el Teatro Principal, donde se arremolinaban decenas de curiosos intentando ver si identificaban a alguien de la embajada de la película, compuesta por los dos directores franceses, Frédéric Forestier y Thomas Langmann, y los actores Santiago Segura y Vanessa Hessler. El español fue, sin duda, el más aclamado por los incondicionales de su cine "torrentiano". La actriz y modelo italiana también recibió innumerables flashazos a su llegada y más de un político aprovechó para hacerse una foto con este bellezón, entre ellos el director de Ciudad de la Luz, José María Rodríguez Galant. Los cineastas, por contra, pasaban inadvertidos entre la marea de cámaras y fotógrafos que corrían de un lado para otro de un Principal disfrazado al más puro estilo romano. Por supuesto, se llenó hasta los topes.
Si hay algo a destacar de este preestreno es el gran despliegue que se realizó desde la Generalitat Valenciana. Empezando por su presidente, Francisco Camps, que llegó a última hora acompañado de su hijo. Junto a él, una amplia comitiva que integraba la consellera de Turismo, Angélica Such; el conseller de Economía, Gerardo Camps, y la presidenta de las Cortes Valencianas, Milagrosa Martínez. Todos ellos desfilaron por un alfombra amarilla, no demasiado apta para supersticiosos.
Tampoco quisieron perderse el preestreno gran parte de la Corporación municipal, encabezada por el alcalde, Luis Díaz Alperi, que junto a José María Rodríguez Galant, asumió el papel de "anfitrión" de los altos cargos de la Generalitat. Una baja importante fue la del presidente de la Diputación Provincial, José Joaquín Ripoll. Importante y curiosa, ya que cuando el presentador de la première pidió aplausos para las autoridades presentes, también solicitó una ovación para Ripoll, aunque claro, no pudo agradecerla como el resto. Curioso también o quizá fruto del azar fue que Galant no se sumara a una de las fotos oficiales del pase especial, que integraban actores y directores, alcalde, representantes de la Generalitat y el coproductor valenciano, Antonio Mansilla.
Alperi y Camps, de manera hospitalaria, no dudaron en flanquear a Vanessa Hessler una vez sentados en el anfiteatro. El aparente buen rollo entre actores y políticos también se evidenció cuando Segura, en el photocall, le enseñaba el muñeco que se ha hecho sobre su personaje al propio presidente de las Cortes, ganándose así al hijo de éste, que era el que parecía que tenía más ganas de ver el filme del grupo que presidía su padre.
Entre colegas del celuloide
Tampoco quisieron faltar a la cita cineastas y productores valencianos, entre los que se encontraba Ximo Pérez, de Trivisión, empresa con la que ha coproducido filmes como "Io, Don Giovanni" y "Manolete", que actualmente está embargada por impago. "Lo de estrenarla en Cannes va bien. Todo se está solucionado", dijo.
Los directores del filme alabaron en la presentación tanto Alicante como sus estudios, así como el placer de haber contado con un "gran actor con tanta fama en España" como Santiago Segura. Asimismo, aseguraron que les encantaría volver a rodar aquí. Galant, por su parte, anunció que este filme ha realizado un gasto en la provincia de 30 millones de euros. Finalmente, se apagaron las luces y todo el mundo calló para ver la película, donde seguro que más de uno reconoció el castillo de Santa Bárbara o intentaba buscar al vecino o primo que salía de figurante. Hoy se preestrenará en Madrid, eso sí, con Alain Delon.