Uno de los cementerios árabes más antiguos conocidos hasta ahora en la Península Ibérica
C. MARTÍNEZ
Se conocía su existencia desde los años 30, cuando Figueras Pacheco realizó las primeras excavaciones en el Tossal de Manises. Su exclusión de las publicaciones posteriores hizo pasar inadvertido el hallazgo de un conjunto de enterramientos, hasta que en 1994 los trabajos acometidos desde el entonces Museo Arqueólogico Provincial localizaron algunas de las sepulturas, que fueron claramente clasificadas como islámicas.
Las campañas posteriores, realizadas entre 1999 y 2002 sacaron a la luz más de un centenar de fosas, «todas ellas islámicas, con individuos enterrados de lado con la cara hacia la Meca, menos uno que parece tardorromana, que era lo que en principio parecía más lógico para ese emplazamiento», según señala Manuel Olcina, director técnico del Museo Arqueológico de Alicante, que ha trabajado en este estudio junto a Antonio Guilabert y Eva Tendero.
Una vez finalizada la investigación, los análisis de carbono 14 realizados a tres individuos distintos y de diferentes emplazamientos han mostrado que se trata de una de las necrópolis islámicas más antiguas de la Península Ibérica. Así, las fechas que se han marcado oscilan entre el año 680 y el 1010, es decir que se data entre los siglos VII y X después de Cristo. Esto, según apunta Manuel Olcina, demuestra que corresponde a la fase de implantación del mundo islámico en la provincia.
Ahora, según afirma el arqueólogo, el reto está en la localización del núcleo poblacional islámico que convivió con este cementerio.