ANTONIO DOPAZO
J
ackie Chan tenía 17 años cuando realizó esta película, primer largometraje en la que aparecía como protagonista. A esta temprana edad empezaba a despuntar como uno de los más grandes virtuosos de las artes marciales. Aunque había debutado en 1962, cuando solo tenía ocho años, en "Big and little Wong Tin Bar", sus primeras apariciones en la pantalla grande fueron en cometidos episódicos o secundarios. Aquí, en cambio, se erigía en el principal reclamo del auditorio.
Destinada a un público amante de la acción, de la lucha cuerpo a cuerpo y las disciplinas orientales, nos muestra a un muy joven Jackie en el cometido de un camarero que siente una pasión arrebatadora por las artes marciales, sin duda porque su padre le prohibió la práctica, siendo su máxima ilusión perfeccionar lo que sabe hasta alcanzar la categoría de maestro. Su único consuelo, incapaz de sufragarse las lecciones necesarias, es la ayuda que le presta en ese sentido un mendido ciego. Un individuo este último que posee poderes extrasensoriales y que le enseña a vencer el dolor y a luchar con los ojos vendados. Gracias a eso ya es ducho en el salto mortal, flota y patea en el aire y es muy diestro atacando con el codo.
Jackie tiene claro que jamás debe mencionar todo lo que sabe y solo en caso de extrema necesidad recurrirá al mendigo, que tiene su morada en el bosque. El caso es que no tardará mucho en poner a prueba todo su bagaje, ya que en el restaurante de su tío en el que trabaja tiene problemas con unos clientes alborotadores que pertenecen a un sindicato criminal. Su tarea consiste en forzar a los comerciantes indefensos a pagar unas cuotas mediante el chantaje y la amenaza de muerte. Todo está preparado para que Jackie se convierta en defensor de los débiles y que demuestra a todas luces sus portentosasa cualidades.
La película se estrenó en Occidente en los años ochenta con el título internacional de "Master with cracked fingers" y lo hizo en una versión notable e impunemente manipulada por el productor, consecuencia de que Jackie Chan no tenía derecho alguno sobre el producto. Tenía añadido nuevo metraje protagonizado por otros actores y por un doble de Chan, factores que se aprecian sin ser un experto y que distorsionan bastante el modesto original.