OTR/PRESS. WASHINGTON
En un avance que a medio plazo puede revolucionar la cirugía cardiovascular, científicos estadounidenses han logrado el hito de conseguir que un corazón reducido a sus tejidos y vaciado por completo de materia celular pueda volver a funcionar con nuevas células cardíacas que le han sido inyectadas. El avance, que puede permitir reparar corazones dañados, ha sido realizado con éxito en animales de laboratorio, y será necesario todavía que pasen años para poder aplicarse en quirófano. En su último número, la revista "Nature Medicine" revela que un equipo del Centro para la Reparación Cardiovascular de la Universidad de Minnesota, ha logrado vaciar de células el corazón extirpado a ratones muertos mediante un baño con detergente, lo que les permite conservar intacto el tejido estructural del órgano, incluidos vasos sanguíneos, válvulas y la geometría atrioventricular. Luego inyectaron en la estructura células cardiacas recién formadas, a las que dejaron crecer en cultivos que simulaban la fisiología del corazón. Concretamente utilizaron un marcapasos para coordinar las contracciones y acoplaron los corazones a una bomba para que aportara fluidos.