J. L. VALENCIA
Un mural colorido, oculto durante décadas en un cuarto de baño de un edificio de Valencia, es, según el estudioso Manuel García, la única obra interior que se conserva en la ciudad del pintor Josep Renau. Coincidiendo con el año del centenario, los expertos han llegado a la conclusión de que esta obra de arte, situada en las dependencias que actualmente ocupa un restaurante de la calle Caballeros, pertenece al famoso artista.
La notable obra como muralista del valenciano Josep Renau se topaba hasta el momento con una importante laguna: casi toda su producción se había centrado en espacios ajenos a la ciudad que le vio nacer: Valencia. Sin embargo, la celebración del centenario del nacimiento de Renau ha permitido conocer mejor la trayectoria del artista, hasta el punto de poder certificar el que, hoy por hoy, pasa por ser el único mural interior del pintor que se conserva en Valencia (también en toda España);, y que actualmente forma parte de la decoración de un conocido restaurante, ubicado en la calle Caballeros. La obra representa a diversos animales, entre los que hay peces, culebras y aves, rodeados de árboles y situados entre mujeres desnudas y arqueros. Una estética ornamental entroncada con los gustos de la época, principalmente con los de los propietarios del inmueble.?
El edificio encargado al maestro de obras Ricardo Cerdá Cardona y financiado por el hacendado Luis Cuñat Sorní, propietario de terrenos de la comarcas de la Ribera Alta y la Vall de Albaida, fue construido en 1917. Según consta en la documentación del proyecto básico de rehabilitación, realizado por el equipo de arquitectos Vetges Tu i Mediterrània en 1994, el edificio terminó de construirse en 1922.
Pero la obra de Renau cabe incluirla en otro contexto, a partir de la primera reforma del inmueble, realizada por Luis Cuñat Sorní y su esposa Virginia Ferris, responsable de la estancia de baño en la que se optó por incluir el mural de Renau, que ayudó a decorar y dar personalidad al espacio.