AGENCIAS
E
l productor de teatro y televisión José Luis Moreno, que fue víctima de un atraco el pasado 20 de diciembre en su casa de Boadilla del Monte, afirmó ayer que no quiere «vivir con miedo» ni «tener recelo», aunque ha asegurado sentirse aún «muy apalizado». En una rueda de prensa multitudinaria, celebrada en el mismo salón en el que fue agredido por los tres encapuchados y con una pantalla detrás con fotos de los golpes recibidos, Moreno admitió que se siente «muy violado» porque «entran en tu intimidad», pero insistió en que las cosas «hay que tomarlas como vienen». Moreno, que agradeció a los medios «el interés y la sensibilidad mostrada», no tiene secuelas graves, pero sufre «algunos mareíllos de vez en cuando» y un hundimiento (diplosia); en el hueso del pómulo derecho que podría hacer que llegase a ver doble, «algo que se solucionaría con una operación». En cuanto a las especulaciones sobre si los atracadores podrían haber tenido como objetivo un ajuste de cuentas, Moreno lo ha negado rotundamente y ha afirmado que «no querían hacerme daño, sólo llenarse el bolsillo». Sin embargo, aseguró que ellos estaban «alteradísimos» y se les «fue de las manos» y que él reaccionó enfrentándose porque en ese momento sí le dio «un ataque de miedo». «No estuvo Lina Morgan conmigo por esos milagros del cielo, porque estuvimos juntos ese día y casi se viene a cenar». Moreno ha relatado además que los asaltantes sólo pudieron abrir una caja fuerte pequeña y que se llevaron unos 300.000 euros, de lo que él deduce que tenían información, pero que no eran personas cercanas «porque sabrían como hacerme más daño». A su vez, ha aconsejado «tranquilidad y no tener cosas de excesivo valor en casa» a la sociedad, con la que aseguró tener una «responsabilidad mediática».