MARC LLORENTE
No se llenó el coliseo alicantino, pero los espectadores disfrutaron con boleros y otras canciones de amor de Olga Cerpa. «Romántico» es el concierto de la cantante canaria, un recorrido por una parte de la memoria musical de su infancia.
Ésta es la aventura, la gira de casi un mes que ha finalizado en Alicante. Un conocido repertorio con algunas de las piezas de la música popular del siglo XX. Temas de siempre y tres músicos que acompañan a la limpia, clara y reluciente voz de Olga Cerpa. Coros, requinto, guitarras españolas o portuguesas y el bajo lanzan al aire las notas musicales dirigidas por Pancho Delgado. La dirección artística es de Manuel González, quien es el responsable, además, del concepto escenográfico y de la luminotecnia. El espacio escénico acoge también la proyección de carteles de cine y de fotografías más o menos idóneas para crear un clima sincronizado con las pegadizas melodías que hacen sentir, sufrir o gozar al público en un carrusel de sentimientos, donde nos encontramos alegrías y tristezas amorosas. La pasión de Olga Cerpa queda al descubierto en cada una de las composiciones que canta con su propio estilo.
Ambiente de nostalgia a través de «Dos rosas», «Llamarada», «Piel canela» o «Amarraditos», las dos últimas con la participación del respetable. «Luz de luna», «Amor ya no me quieras tanto» y la encantadora «Esta tarde vi llover», entre otras canciones tales como «Amor de mis amores», «Si te contara», «Fado de mar» o «La última vez», en compañía de la guitarra de Manuel González, autor del tema.
Mientras ella cambia de ropa, en un popurrí sólo con música aparecen «La barca» o «Historia de un amor». Jesús Morales y Josué Martín completan el trío. Buena cosecha de aplausos obtuvieron las equilibradas interpretaciones de los instrumentistas y de Olga Cerpa, miembro de Mestisay, grupo que nos presentó el concierto junto a la Cope.