EFE
La controversia ha surgido por los anuncios de 60 metros cuadrados que, desde hace meses, ocultan el obelisco situado en lo alto de la escalinata de la plaza de España y cuya restauración comenzará en enero, anuncia hoy la prensa local.
El obelisco de 13,91 metros de altura, aunque llega a los 31 metros si se incluye su base del siglo XVIII, ha sido analizado por expertos que constataron que la situación del monumento "es más comprometida de lo que se esperaba".
Su ubicación somete al obelisco a un alto nivel de contaminación y "a fuertes vientos de siroco, que llevan arena y corroen los mármoles de la base", explicó a los medios el responsable del análisis, Guido Moro.
Ante la falta de financiación, el ministerio de Cultura trató con una sociedad para buscar patrocinadores privados "dispuestos a pagar hasta ahora 350.000 euros" del "casi medio millón total" que se necesita para la restauración del obelisco, a cambio de colocar sus anuncios en los andamios, según el diario "La Repubblica".
El ex superintendente de los bienes arqueológicos de la capital Adriano La Regina denunció, en una entrevista con el diario, que Roma "no puede estar oculta por quien quiere llamar la atención de sus productos enterrando los monumentos en publicidad".
Recordó que la plaza de España "lleva varios años cubierta" de publicidad y aunque no es contrario a las restauraciones, advirtió de que las investigaciones "hay que hacerlas en el menor tiempo posible y después intervenir rápidamente".
El director de Bienes Culturales de la región del Lazio, a la que pertenece Roma, Luciano Marchetti declaró que "es triste constatarlo", pero la publicidad que cubren los andamios "devuelve a la ciudad su patrimonio artístico restaurado y listo a resistir por siglos".
Marchetti explicó que "sería útil encontrar nuevos patrocinios para la restauración de las fachadas del Panteón, de la fuente de la Barcaza -en la plaza de España- y de una de las iglesias de la plaza del Popolo".
Pero no todos los monumentos en la misma plaza de España se cubren de anuncios durante su restauración.
Por ejemplo, durante los nueves meses que duró la renovación de la fachada de la embajada de España ante el Vaticano, inaugurada ayer, ningún anuncio indicaba que la restauración era financiada con el dinero del propietario del grupo textil español Inditex, Amancio Ortega.