DAVID GARRIDO
SHLOMO MINTZ (VIOLÍN);
LUGAR
TeATRO PRINCIPAL DE ALICANTE
ORGANIZACIÓN
SOCIEDAD DE CONCIERTOS
FECHA
28/11/2007
Shlomo Mintz, no descubrimos nada, es uno de los grandes violinistas en cartel en la actualidad y, para demostrarlo, qué mejor que la interpretación de la integral de los «Capricci» para ese instrumento de Niccolò Paganini. Mintz se presentó el pasado miércoles en solitario, violín a pelo, ciertamente, demostrando todo el virtuosismo que atesora y haciendo erizar los vellos a más de uno por las locuras magistrales del gran Paganini. Fue un concierto, sobre todo, didáctico, muy recomendable para aquellos que pretenden introducirse en el estudio de un instrumento maravilloso. Mintz demostró una agilidad sobrehumana, sin descuidar la compostura y con la expresión justa, para unas obras más pensadas para enloquecer -en el buen sentido- intérprete y oyente que para gustar. Realmente, toda una sesión de violín a pelo, donde destacaron las piruetas interpretativas. No le extrañe a nadie, que Paganini es eso, aunque quizá algún aficionado echase de menos las adaptaciones, arreglos, realizados para piano, fruto de los compositores románticos.
Paganini es virtuosismo, la demostración plástica de todo el poderío melódico del violín, plasmado no sólo en sus «Capricci», que también en sus conciertos para violín y orquesta y en las «60 Variaciones» sobre la canción genovesa «Baraucabà». Así, melodías casi imposibles, formas casi difíciles de describir. Ése es Paganini, que no tuvo continuador, pero marcó un antes y un después en el desarrolló del violín.
Mintz deleitó, vaya que sí, que hasta parecía fácil lo que hacía. Todo un alarde de técnica y un concierto de lujo para los amantes de la música. Lástima que muchos de los presentes no lo viesen así y se ausentasen en la segunda parte. Se lo perdieron, que los «Capricci» 13 al 24 son verdaderamente para quitarse el sombrero. En definitiva, un concierto donde disfrutamos del violín en estado puro, sin intermediarios, y de la magistralidad de un intérprete excepcional.