EFE.
MADRID
La transmisión sexual del VIH se reduciría en más de un 30 por ciento cada año si todas las personas infectadas conocieran su situación y adoptasen medidas preventivas con la misma frecuencia que lo hacen los enfermos ya diagnosticados. Así lo indicó ayer el ministro de Sanidad, Bernat Soria, durante la presentación de la campaña institucional del Día Mundial del VIH, que se celebra el próximo 1 de diciembre, bajo el lema «Detén el SIDA. Unidos podemos».
Soria destacó que en España entre 30.000 y 40.000 personas no saben que están infectadas, lo que significa que no se benefician de los tratamientos existentes, «por miedo al estigma y a la discriminación», por falta de una adecuada percepción del riesgo o por no acudir a los servicios sanitarios. Esto impide, a su vez, que adopten las medidas de prevención adecuadas cuando tienen relaciones sexuales.
La estrategia del Ministerio para frenar la epidemia y mejorar la supervivencia de las personas afectadas pasa por «fomentar y apoyar la prueba voluntaria, confidencial y gratuita del VIH», uno objetivo en el que trabaja en coordinación con las autonomía y con las ONG.