La normativa de designación del jurado del Premio Cervantes cambiará a partir del año que viene para que pierda el carácter gubernamental que tiene ahora y para dar cabida a representantes de la sociedad civil, anunció ayer el ministro de Cultura, César Antonio Molina. Los próximos jurados estarían formados a partir de 2008 por el director de la Real Academia Española (RAE); y dos directores de las academias hispanoamericanas: uno por parte de las de México, de América Central y Antillas, y otra de Sudamérica, que se rotarían.
También formarían parte de él los tres últimos premios Cervantes, dos catedráticos de Filología Española
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uno español, designado por la Confederación de Rectores de las Universidades Españolas, y otro hispanoamericano, nombrado por la Unión de Universidades de América Latina
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, el presidente de la Asociación Internacional de Hispanistas y dos directores de suplementos culturales, uno de un diario español y otro de un diario hispanoamericano, que se rotarían cada año.
El ministro de Cultura, que quiso dejar claro que todos los jurados del Premio Cervantes «han sido magníficos y nadie duda de su capacidad», dijo que ya ha hablado de este cambio de normativa con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y que la iniciativa forma parte de las buenas prácticas que llevó al Consejo de Ministros hace unos meses.