EFE.
MADRID
Los Reyes saludaron ayer con todo cariño al Duque de Lugo en su primer encuentro público, que tuvo lugar al mediodía en el Museo del Prado, desde que el pasado martes se confirmara el cese de la convivencia conyugal de la Infanta Elena y de su esposo, Jaime de Marichalar.
Jaime de Marichalar estaba en el vestíbulo principal del Museo, junto a los miembros del Patronato de la pinacoteca, los prestadores y los autores del catálogo a los que saludaron los Reyes antes de comenzar el recorrido por las salas del Prado.
Al llegar al lugar donde se encontraba Jaime de Marichalar, Don Juan Carlos le estrechó afectuosamente entre sus brazos y le dio dos besos, gesto que también tuvo Doña Sofía con el esposo de la Infanta, que correspondió al saludo de la Reina con la protocolaria inclinación de cabeza.
Los Reyes tuvieron nuevamente ocasión de encontrarse con su yerno
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la separación es de hecho no de derecho
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en el vino posterior a la inauguración de la exposición de Velázquez. Tanto Don Juan Carlos como Doña Sofía, por separado, conversaron animadamente durante unos minutos con el Duque de Lugo y se despidieron de él cuando terminó el acto. Fue durante ese vino de honor cuando Don Juan Carlos se acercó sonriente hasta los periodistas a los que comentó que se encuentra bien y añadió, divertido, que siempre que va a decir algo se lo encuentra escrito en los medios de comunicación.