EFE.
VALENCIA
El documento elaborado en la reunión de la ONU en Valencia para tratar el cambio climático y consensuado por las delegaciones gubernamentales de 130 países, refleja que once de los últimos doce años están entre los doce años más calurosos desde 1850, que la temperatura media ha subido 0,74 grados en los últimos 100 años, y que el aumento continuará a lo largo del siglo XXI. Las observaciones y evidencias comprobadas durante las últimas décadas, como el aumento de la temperatura del aire y de los océanos, el deshielo y el incremento del nivel del mar demuestran que el calentamiento global es «inequívoco» y que algunos de sus efectos son ya irreversibles.
Los expertos han constatado que existen ya muchas opciones de adaptación para reducir los impactos, cita numerosos ejemplos para una mejor gestión del agua, de la agricultura, el turismo, el transporte o la energía, y en el caso del suministro energético incluye la energía nuclear como una de las tecnologías disponibles comercialmente que puede ser clave para mitigar los efectos del cambio climático. Según los diferentes escenarios utilizados por los científicos, el aumento de la temperatura oscilará a lo largo del presente siglo entre 1,8 grados y 4 grados, aunque el escenario más pesimista apunta subidas de hasta 6,1 grados. El documento también corrobora el aumento del nivel del mar, y constata que desde 1961 ha subido 1,8 milímetros por año y a un mayor ritmo (3,1 milímetros por año); desde 1993.
El documento del IPCC achaca también al calentamiento global la disminución de la extensión del hielo, y precisa que desde 1978 la extensión de hielo del Mar Ártico en verano se ha reducido un 7,4 por ciento cada década. Desde 1900 hasta 2005 las precipitaciones han aumentado en algunas partes del este de América del Norte y del Sur, en el norte de Europa y en Asia del norte y central, pero ha disminuido en el Sahel, el Mediterráneo, el sur de África y en partes del sur de Asia.
Los datos reflejan que las emisiones globales de gases de efecto invernadero han crecido progresivamente desde la era pre-industrial y que el dióxido de carbono causado por la actividad humana es el principal responsable del cambio. En el caso de Europa, el IPCC ha subrayado que el cambio climático magnificará las diferencias entre el norte y el sur, que aumentará el riesgo de inundaciones repentinas en el interior, que las inundaciones costeras serán más frecuentes, y que aumentará la erosión del suelo debido a las fuertes tormentas y al aumento del nivel del mar.
El texto, que cierra el cuarto informe de evaluación del IPCC, servirá de base científica para las próximas negociaciones multinacionales para fijar los compromisos que se deberán asumir tras el año 2012.