SERGIO ILLESCAS
P
or primera vez en su historia, la Concatedral de San Nicolás de Alicante se llena de una música muy diferente a los sonidos eclesiásticos y sinfónicos que suelen condensarse bajo su techo. La Diputación de Alicante ha elegido este emplazamiento para llevar a cabo un festival de «Música Medieval y Antigua», dentro de su programa «Otoño Cultural», donde se darán cita estilos modernos aunque siempre apegados a la música tradicional. Una propuesta perfecta para crear una atmósfera tan mágica como la que se gestó este verano en el castillo de Santa Bárbara con el Festival de Jazz.
La serie de conciertos arranca el sábado, a las 21 horas, con la dulce voz de Teresa Salgueiro, integrada durante años a las melodías del grupo Madredeus, que actualmente se encuentra de año sabático. Salgueiro llega acompañada del quinteto de cuerda Ensemble Lusitânia de Lisboa, con el que repasará diferentes piezas de compositores brasileños, franceses o portugueses tan importantes como Caetano Veloso, Vinicius de Moraes & Tom Jobin, Edith Piaf o Analdo Antunes. El espectáculo se titula «La Serena».
Continúa el ciclo el 24 de noviembre con Shine, una formación de nuevo gospel creada en abril de 2004 por Ariane Osseby. El grupo junta jóvenes artistas unidos por el gospel tradicional: 6 cantantes y 3 músicos. Shine ofrece un estilo particular de gospel, mezclado e influenciado por otras músicas más modernas como el rythm & blues, el jazz, el soul y las músicas afro-caribeñas, además de por autores contemporáneos como Kirk Franklin o Richard Smallwood. Otro de los platos fuertes es Hevia, un gaitero que supo tejer en 1997 un lenguaje sonoro que conectó con más de dos millones de personas. El medio: su disco «Tierra de Nadie». En su último trabajo, «Obsesión», ha fundido una música tan ecléctica como el chill out con la tradición popular asturiana. La cita es el 30 de noviembre. Una semana más tarde, le toca el turno a la Capella de Ministrers, que pone el punto más concertístico a este festival musical. Desde su creación en el año 1987, dirigido por Carles Magraner, ha salvado parte de nuestro patrimonio musical desde el medievo hasta el siglo XIX.
El 18 de diciembre cierra el programa Jordi Savall, una de las personalidades musicales más polivalentes de su generación. Sus actividades como concertista, pedagogo, investigador y creador de nuevos proyectos, le sitúan entre los principales artífices de la actual revalorización de la música histórica.
El presupuesto de todo el festival, según confirmó el nuevo diputado de Cultura, Pedro Romero, asciende a 190.000 euros.