EFE.
MADRID
E
l Rey destacó ayer que la ampliación del Museo del Prado es el reflejo de la modernización de España en los últimos treinta años que «contribuye a identificarnos como una gran nación», y afirmó que con esta reforma se refuerza la vocación internacional de la pinacoteca. Don Juan Carlos, acompañado de la Reina, los Príncipes de Asturias y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, inauguró ayer en Madrid la ampliación del Museo del Prado, la mayor realizada en sus casi doscientos años de historia.
El Rey subrayó que «con esta obra se refuerza» el alto perfil y la vocación internacional del Museo del Prado y añadió que la Corona siempre respaldará la búsqueda de la «renovación de la calidad de sus servicios y de la excelencia en la preservación y presentación de sus fondos».
El presidente del Gobierno coincidió con el Rey al afirmar que el Prado «es una de las grandes instituciones que nos identifica como pueblo» y también en destacar el consenso con el que ha contado la reforma realizada por el arquitecto Rafael Moneo.
Don Juan Carlos recordó que la ampliación tuvo «el debido refrendo de representantes políticos en torno al pacto parlamentario de 1995, sin el que difícilmente podrían haber culminado las obras» inauguradas ayer.
Rodríguez Zapatero subrayó que el consenso que el Prado generó siempre en los españoles «se ha mantenido a la hora de ejecutar la ampliación» y agregó que el mérito de la reforma del museo corresponde «por igual» al anterior Gobierno del PP y al actual Ejecutivo. «Hoy es un gran día para España, porque es un gran día para el arte», dijo el jefe del Ejecutivo, quien subrayó que «nada como la cultura integra hoy a las sociedades».
Don Juan Carlos animó a que esta ampliación «no sea el puerto de arribada, sino el de partida de una nueva etapa, marcada por esa permanente búsqueda de renovación, de calidad de sus servicios y de excelencia en la preservación y presentación de sus fondos».
Las obras del museo, que han incrementado en 22.400 metros la superficie de la pinacoteca y han tenido un coste de 152 millones de euros, han convertido al Prado «en un buque insignia de nuestro rico y variado patrimonio pictórico y escultórico en el siglo XXI», según ha destacado el Rey.
Durante el recorrido los invitados vieron la exposición «El siglo XIX en el Prado», con la que se han abierto las nuevas salas. El director del museo, Miguel Zugaza, explicó cómo se han desarrollado las obras realizadas por el arquitecto navarro Rafael Moneo y les mostró las nuevas dependencias. Los comisarios de la muestra, Javier Barón y José Luis Díez, se alternaron para explicar a los Reyes y a los Príncipes el porqué de esta selección de obras de maestros españoles del XIX, entre los que figuran Goya, Sorolla, Fortuny, los Madrazo y Rosales, y que llevaban diez años sin poder ser vistas por el público.
Entre las obras que más llamaron la atención de la Familia Real figuran «El fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga», del alcoyano Antonio Gisbert, ante el cual se hicieron la foto oficial. Ante este cuadro, el presidente del Gobierno se interesó por la linterna de luz conseguida en la sala con un gran cubo de cristal introducido por Moneo.