EFE / REDACCIÓN
L
a llave del abismo», la historia futurista con la que José Carlos Somoza ha ganado recientemente el VI Premio de Novela Ciudad de Torrevieja, nos acerca a criaturas diseñadas y precreadas, que quizá no se diferencien tanto de las biológicas. Ciencia y religión se unen en un libro escrito por un «agnóstico convencido», aunque, según ha reconocido el autor a Efe, «así no se vive feliz y cómodo». Somoza considera que en el siglo pasado hubo un optimismo desbordante científicamente hablando, «dando respuesta a todo», y la religión sufrió todo ese empuje. «En el siglo XXI a lo mejor hay una comunión entre ambas actitudes de la vida», reflexiona el autor. Precisamente, en «La llave del abismo» la ciencia ha llegado a su límite máximo.
José Carlos Somoza (La Habana, 1959); describe una vida aparentemente más cómoda, «pero los seres humanos viven preocupados debido a un texto (una biblia); que les dice cómo es el mundo más allá de lo que la ciencia puede decirles», subraya. La muerte, «un tema que me obsesiona mucho», dice Somoza, está muy presente en el libro.
Por su parte, el mar, «lacerante símbolo de libertad» para un recluso que puede olerlo pero no verlo, inspira al poeta y escritor onubense Juan Cobos Wilkins en su tercera novela, «El mar invisible», obra ambientada al final del franquismo, que quedó finalista del Ciudad de Torrevieja. La nueva obra de Cobos, nacido en 1957 Riotinto (Huelva);, es una historia sobre la libertad perdida, el amor, las soledades y el poder curador.