MARC LLORENTE
Discreto comienzo de la temporada en el Teatro Principal de Alicante con una comedia que fue un gran éxito en el Broadway de los años 60 y que narra las desventuras de una joven pareja de recién casados con actitudes muy distintas. Una obra ligera y fácilmente asimilable por cualqAuier espectador aunque sin el necesario interés, con carencias de estímulos, pese a sus buenas o teóricas intenciones, y que sólo puede ser degustada con cierto agrado por el público menos exigente. No coincide la expectación con los lances que acontecen en las escenas escritas por el prolífico dramaturgo Neil Simon. «El mal genio es lo que nos mete en líos. El orgullo es lo que nos mantiene en ellos», según una reflexión del autor que podemos aplicar de algún modo a esta pieza en la onda habitual de sus trabajos, donde se acogen los problemas de la gente corriente o de la clase media. Amores, desamores y la vida cotidiana.
Las discordias matrimoniales en la realidad nuestra de cada día están siempre de plena actualidad. El retrato y el análisis del asunto, sin embargo, exhiben una insuficiencia respiratoria
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y no porque los personajes se ahoguen al subir a pata cinco pisos
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que no beneficia a las constantes vitales de la comedia. Los ingredientes y el estilo, a través de los diálogos y de las situaciones, tienen una floja sustancia que la adaptación y dirección de Pep Antón Gómez manipulan pretendiendo sostener los pasajes y buscar la sonrisa. Ésta fluye en mayor o menor medida mediante los tres cuadros, «El pisito», «La cita» y «La resaca», que se nos exhiben en «Descalzos por el parque», con la que Neil Simon hizo luego el guión de la película interpretada por Robert Redford y Jane Fonda.
Jorge Sanz es el sereno y rutinario abogado y Rosa Boladeras encarna a la impulsiva y joven vividora. Los dos asumen los caracteres con dedicación y oficio al lado de Fermí Herrero, Álvaro Roig y Magüi Mira, la actriz valenciana que interpreta a la suegra, papel que choca con su notable carrera. El trío cumple la faena asignada y todo el conjunto da un respiro a los espectadores con este reclamo comercial que entretiene.