CRISTINA MARTÍNEZ
L
a Basílica de Santa María y la Concatedral de San Nicolás de Alicante, las dos iglesias más importantes de la ciudad, han manifestado sus quejas por lo que supone un grave deterioro para las fachadas de estos dos monumentos históricos, debido al lanzamiento de una especie de cañones con cintas de colores que sigue a la celebración de las bodas. Dichas cintas, que pueden verse actualmente en las partes altas de la fachada principal de Santa María, son plásticas por lo que con la humedad pierden el color, manchando la piedra del edificio.
El presidente de la Comisión Cultural de Patrimonio de la Basílica de Santa María, Alfredo Llopis, aseguró ayer que se ha realizado un informe, que ya está en poder de la Concejalía de Cultura, en el que se da cuenta de la situación en la que se encuentra la fachada del templo y la necesidad de que algún servicio municipal pueda ocuparse de su limpieza. «Ahora estamos esperando respuesta porque las cintas están en la parte alta y no podemos retirarlas, ya que se necesita una grúa».
En este sentido, Llopis manifestó que «queremos denunciar esta situación y llamar un poco a la conciencia pública y al civismo para que se tenga en cuenta que se trata de un Bien de Interés Cultural».
De hecho, en las dos iglesias se pide a los novios que se comprometan para evitar que se lancen estos objetos, «pero luego cuando les reclamas algo dicen que no tiene la culpa, que son las familias las que lo hacen movidos por la alegría».
Alfredo Llopis apuntó que «ahora quién reclama a quién; si el Ayuntamiento de Alicante no asume el gasto de la limpieza lo tendrá que hacer la Basílica, que no sé de dónde lo va a sacar».
Por su parte, el párroco de San Nicolás, Ramón Egío, aseguró que «son un peligro porque manchan no sólo la fachada sino también el suelo de la plaza que luego es muy difícil de limpiar». Asimismo, el cura confirmó que en la próxima reunión que se celebre con futuros contrayentes se va a insistir de nuevo en que no se tiren este tipo de cintas después de las ceremonias».
Egío, de hecho, ha mantenido contactos con el encargado de mantenimiento del templo alicantino «para ver si podíamos hacer algo para quitar las cintas y limpiarlo, pero nos estamos planteando también pedir ayuda municipal para poder retirar las cintas».
A este problema se añade el de las tracas, que se siguen lanzando pese a existir una normativa municipal que lo prohíbe. «En la última boda tiraron tres tracas», aseguró Llopis. Incluso el mes pasado la Policía Municipal multó a varios invitados a una boda por encender una en la plaza de Santa María tras terminar una celebración.
Ramón Egío afirmó al respecto que por lo que a la Concatedral de San Nicolás se refiere el uso de este artilugio con pólvora parece que va disminuyendo.