DAVID GARRIDO
Tercera jornada del Festival de Música, que afrontó los dos primeros estrenos, precisamente encargos del Centro para la Difusión de la Música Contemporánea y una con dedicatoria expresa al director del certamen. En la palestra del Principal la Orquesta Ciudad de Granada con guión entre lo clásico contemporáneo y dos nuevas creaciones. Abrió la velada «Syrmos» de Xenakis, que de los supuestos aleatorios evoluciona a la anarquía infinita. La obra, estrictamente para orquesta de cuerdas, sorprende por la disparidad de motivos en el discurso musical, que requieren de gran pericia en la interpretación y que la formación granadina resolvió con claridad. Sánchez Verdú estrenó su «Elogio del aire» para violín y orquesta, una propuesta que se escuda en el virtuosismo del solista pero que no va a más, confundiéndose en la especulación tímbrica. La obra luce inventiva en algunos momentos y llega a mantener la tensión, pero la sensación es más bien de sucesión libre de sonidos sin llegar a conformarse un todo concreto. El otro estreno de la noche fue «A orillas de la sola Quietud», de la granadina Iluminada Pérez Frutos, una obra que se presenta -según la autora- como «un canto de germinación y del origen o de la vida como inminencia y proximidad», aunque el tuntún sonoro es quizá su característica más tangible. En algunos momentos hay atisbos melódicos, pero que la compositora corta de raíz con una total aversión a la melodiosidad. Xenakis al principio, dos estrenos en segundo lugar, como colofón le llegó el turno a un clásico de la contemporaneidad y japonés, por eso de los trazos de Oriente que reivindica el festival. Toru Takemitsu es un maestro de la atonalidad y todo un referente de la música creada en el archipiélago nipón en Europa. Su «How Show the Wind» tiene un vigor deslumbrante, una plasticidad soberbia y, sobre todo, el preciosismo de su armonización, con pequeñas bases temáticas repetitivas que se reiteran durante toda la obra, manteniendo la tensión musical de principio a fin sin caer en especulaciones gratuitas. Una obra de gran calidad que permitió el lucimiento de la orquesta y también saborear el trabajo de este importante creador japonés.