EFE
Estos hallazgos podrán ser apreciados este domingo día 16 por los visitantes que lo deseen, quienes, además, podrán ver la zona de arqueología experimental y una exposición en la localidad de Mara, según informaron hoy los científicos.
Durante los meses de julio, agosto y septiembre, se ha desarrollado la VIII Campaña de Excavaciones Arqueológicas de la ciudad celtibérica de Segeda I, dirigidas por miembros de la Universidad de Zaragoza y diversos arqueólogos, y en las cuales han participado 80 estudiantes y licenciados de universidades nacionales y extranjeras.
Las excavaciones arqueológicas se han centrado en la denominada Área 4, situada a 400 metros de la vertiente sur del Poyo de Mara, lo que supone una continuación de los trabajos iniciados en el año 2005, que reflejaron que esta era una zona de viviendas celtibéricas de la primera mitad del siglo II a.C.
A diferencia de otras zonas de Segeda, donde los restos celtibéricos aparecen debajo de potentes capas de sedimentos de tres metros de espesor, en el Área 4 se localizan muy próximos a la superficie, habiendo sufrido la destrucción de la acción del arado y de los antiguos cultivos de cepas, cuyos hoyos se perciben entre las estructuras y niveles excavados.
Dado el desconocimiento existente en la Celtiberia de los espacios domésticos, la información proporcionada en esta campaña es de "suma importancia".
Pero el elemento "más excepcional" aparecido en las excavaciones de este año corresponde a la base de un horno de fragua.
La estructura de combustión correspondiente a la fragua se encuentra excavada en el suelo, en forma de "teja", mide 63 por 22 centímetros y se halla revocada en su interior con arcilla.
Estos testimonios muestran el origen de la metalurgia del hierro celtibérica, la cual fue ampliamente alabada posteriormente por los escritores romanos, y en donde los análisis realizados han demostrado que llegaron a convertirlo en verdadero acero.
Las excavaciones arqueológicas están siendo subvencionadas por la Diputación Provincial de Zaragoza por medio de la Fundación Segeda, la Dirección General de Patrimonio y el INAEM del Gobierno de Aragón.