REDACCIÓN
E
l sábado debía haber toreado en Illescas, el domingo en Moralzarzal y ayer en Palencia, pero está en el dique seco. Su próxima cita prevista es este viernes, en Alcázar de San Juan con toros de Las Monjas y junto a Enrique Ponce y Cayetano Rivera.
Pero la incertidumbre de no saber a ciencia cierta cuál es su dolencia obliga a ir con cautela al joven diestro alicantino José María Manzanares, uno de los grandes triunfadores de la temporada, que se ha visto obligado a parar después de sufrir una hipoglucemia el pasado jueves en Linares.
El propio torero, en declaraciones a Canal Sur Radio recogidas por la web mundotoro.com, comentó que «fueron casi dos litros y medio de suero lo que me pusieron. El año pasado en El Puerto me pasó algo parecido y con el suero me recuperé rápido pero aquí seguía encontrándome cansado, con temblores, seguía sudando. En el Hospital me metieron otros dos litros hasta que me estabilizaron». El torero señala que «sabía que mi problema estaba en el azúcar, y me lo medía siempre antes de torear. El día de Linares no me encontraba al cien por cien, pero unos días uno se levanta mejor y otros peor, y no le di mayor importancia. Pero cuando entré en la enfermería tenía cuarenta de azúcar y que me bajara de esa manera me asustó mucho y luego no recuperarme, pues más aún».
El alicantino no se plantea reaparecer sin estar recuperado. «Lo primero es hacerme las pruebas y ver qué es lo que tengo. Ponerle remedio y seguir toreando. Estaré fuera de los ruedos el tiempo que tarden los médicos en saber lo que tengo. Me molesta muchísimo estar parado, pero las sensaciones que yo tengo cuando me pasa eso son horribles, quedarme sin fuerzas, ver borroso... Y estar en esas condiciones delante de un toro... Me puedo marear, me puedo caer...».