ISRAEL ARIAS/OTR
Tarantino y Rodríguez concibieron 'Grindhouse' como una sesión doble terror de serie B gore al más puro estilo 'La noche de los muertos vivientes', un proyecto formado por dos películas independientes de algo más de una hora de duración. La segunda de ellas, 'Death Proof' llega ahora cargada de sangrientos crímenes para completar la obra de los dos cineastas.
En su concepción primaria, las dos historias estaban separadas por falsos trailers de películas de terror, creados por conocidos directores del género como Eli Roth ('Hostel');, Rob Zombie ('La casa de los 1.000 cadáveres'); o Edgar Wright ('Zombies Party');. Un dos por uno que pretendió ser un sentido homenaje a los programas dobles de las salas que en los setenta y ochenta programaban ración doble de este tipo de películas y que recibían la denominación de 'grind house'. Pero el sonoro batacazo que se dio en la taquilla de Estados Unidos hizo que las distribuidoras no tardaran en pulverizar esta romántica pero densa fórmula para intentar adaptarla más al gusto del impaciente público.
'Death Proof' es la historia que aporta el director de 'Kill Bill' y 'Pulp Fiction' y está protagonizada por Kurt Russell, un duro de profesión, algo que Tarantino no dudó en aprovechar. "Quentin me dijo que le gustaría que añadiera este papel a mi galería de personajes duros. A lo que yo le respondí que estaría encantado", afirma el actor en declaraciones a su productora recogidas por OTR/Press.
El veterano Russell da vida a Stuntman Mike un antiguo especialista de cine convertido ahora en sanguinario asesino en serie que viaja en su coche por todo el país buscando jovencitas a las que aniquilar. Junto a Russell completan el reparto de 'Death Proof' caras conocidas como Rosario Dawson, ('Sin City'); Jordan Ladd ('Hostel 2'); o Rose McGowan, precisamente la protagonista de 'Planet Terror'.
UNA MEZCLA "DIFERENTE"
"Death Proof combina el 'slasher' (el género de crímenes sangrientos); con las clásicas y adrenalínicas persecuciones de coches", afirma el propio Tarantino que destaca que ambos géneros, están tan mezclados que "se intercambian casi sin saber cómo en algún punto del metraje". "Ni siquiera sé dónde exactamente, pero hay un momento de la película, cuando llegamos a los últimos 20 minutos, que ya no estás viendo lo que hasta entonces habías estado viendo", dice el director de 'Reservoir Dogs', que no duda en advertir al respetable que, como suele ser habitual en sus films, "estamos en una película diferente".
Diferente pero con esos excesos de violencia y sangre que ya se han convertido en marca de la casa en los films de Tarantino. Para las escenas más truculentas el director volvió a contar con Greg Nicotero y su equipo de KNB con los que ya trabajó en 'Kill Bill' y 'Pulp Fiction'. Ellos son los responsables de todos esos 'detallitos' sangrientos que adornan todo el metraje de 'Death Proof', una sangrienta persecución sólo apta para los amantes del cine de serie B o para los fans más acérrimos de Tarantino.