EFE
La exhibición en sí, denominada oficialmente "Homenaje a Antonioni y Bergman. Fotografías del Archivo Histórico de la Bienal", tiene también la peculiaridad de que lleva más tiempo leer su nombre que verla, pues se limita a dos fotos de gran tamaño en la que figuran ambos difuntos ilustres.
También se recuerda en un texto los honores que les han valido este homenaje: El sueco Bergman se llevó en 1959 un Premio Especial del Jurado con "El rostro" y un León de Oro a su carrera en 1971.
Ese mismo trofeo honorario lo recibió en 1983 el italiano Antonioni, que se alzó en 1964 con otro León de Oro al mejor filme, con "El desierto rojo", y presidió el jurado del certamen en 1984.
Pese a su inusual ubicación, la exposición tiene garantizado el público, dado que el excusado al que sirve de antesala es el único en la tercera planta del Palacio del Casino, donde se ubica la sala de prensa que abarrotan de sol a sol los cientos de periodistas de todo el mundo que cubren el certamen.
El flujo de visitantes, sin embargo, se vio interrumpido durante gran parte del jueves a causa de una avería en el mingitorio, que obligó al personal de mantenimiento a bloquear la entrada e impidió tanto el recorrido por la exposición como la satisfacción de necesidades menos espirituales.