EFE
La ópera, de cuya partitura musical se encarga Michael Berkeley, cuenta la historia de un compositor que a los sesenta años se percata de que ya no es profesional, ni sexualmente lo que era, informa "The Sunday Times".
La ópera debe de tener algo de biográfico, pues tanto el novelista como el compositor cumplen el próximo año los sesenta, aunque el escritor lo niega.
"Tuvimos la idea de colaborar en algo relacionado con la obsesión sexual", explica McEwan, que participa en el Festival del Libro de Edimburgo.
"No hay nada de Michael en mi personaje", dice McEwan, que utilizó también a un compositor, aunque de música ligera, como figura central de su novela "Amsterdam", con la que ganó el premio Booker en 1998.
El propio Michael Berkeley, más circunspecto, comenta: "Comprendo que la gente va pensar que el compositor tiene algo de mí".
La ópera de McEwan y Berkeley se centra en el fracaso del matrimonio del músico Charles con Antonia. Cada uno de los dos personajes tiene un nuevo admirador.
Charles seduce a una corneta pero termina comprendiendo que su apetito supera su capacidad sexual.
Ian McEwan reconoce que una de sus pasiones es la música - es incluso un flautista razonablemente bueno- y en varios de sus libros la música juega un papel importante.
Su última novela, "On Chesil Beach", favorita al premio Booker de este año, tiene como principal personaje femenino a una violinista.
Michael Berkeley es a su vez hijo del también compositor Lennox Berkeley y ahijado del famoso Benjamin Britten.
Su primera ópera, "Baa-baa Black Sheep", basada en un cuento de Rudyard Kipling, fue estrenada con éxito en el festival de Cheltenham en 1993.
McEwan y Berkeley colaboraron en una versión operística de "Jane Eyre", la famosa novela de Charlotte Bronte, pero el músico perdió la partitura, que alguien robó al parecer de su automóvil, y tuvo que volver a escribirla.