EFE
Con el apoyo de los críticos ya asegurado, el último trabajo del cantante de Sheffield, que sale a la venta el próximo 21 de agosto, "no contiene grandes cambios y mantiene melodías que nada tienen que ver con las tendencias y la moda", anuncia él mismo a Efe en entrevista telefónica desde el Reino Unido.
En esta ocasión, el músico "logra un sonido aún más relevante", y para ello ha "permitido una mayor implicación" de la banda que le acompaña en el estudio de grabación y en sus conciertos.
Músico de talento precoz y adicto a los vinilos -a los 16 años ya había escrito temas de los que no avergonzarse-, Richard Hawley se ha convertido en el "crooner" del siglo XXI y uno de los más importantes valedores del legado de Chuck Berry, Frank Sinatra, Elvis Presley e incluso de su compatriota John Lennon, con sonidos que se mantienen vigentes en "Lady´s bridge" (Warner);.
Se crió viendo cantar a su madre, corista de The Everly brothers, y fue su padre quien le enseñó a tocar la guitarra. De él se ha dicho que sabe hacer llorar a una guitarra, comentario que el músico toma como "un buen cumplido, aunque bien podría parecer todo lo contrario", bromea.
Tras décadas intentando abrirse paso con su banda fue un amigo de la infancia, Jarvis Cocker, quien le ayudó a escapar de una espiral de alcohol y drogas cuando le convirtió en uno más de sus músicos en Pulp.
"Fue la experiencia más feliz de mi carrera, un momento de gran creatividad alrededor", recuerda Hawley, quien decidió alejarse de la moda britpop desde el inicio de su carrera en solitario porque, tal y como asegura, "es un género que no ha tenido una evolución en los últimos años y se ha convertido en algo demasiado corporativo" que intenta evitar.
"La fama y el éxito son cosas que nada tienen que ver conmigo, soy bastante bueno a la hora de quedarme al margen de ellas cuando comienzo a componer y grabar canciones", continua.
"Lady´s bridge", álbum que toma su nombre del histórico puente de su ciudad natal, se presenta con el sencillo "Tonight the streets are ours", canción que alude a uno de los problemas más preocupantes para la población inglesa, el denominado comportamiento antisocial que se traduce en un alto índice de agresividad y delincuencia entre los adolescentes.
"Vi un programa de televisión donde varios políticos y autoridades locales hablaban sobre el tema y me di cuenta que esa gente no es lo suficientemente valiente como para afrontar el problema como es debido -asevera-. Sólo son ciegos estúpidos que intentan liderar el mundo desde sus mansiones teniendo en cuenta un único punto de vista".
Antes de convertirse en la voz de sus propias creaciones, el cantautor británico pasó varias décadas como músico de sesión para cantantes pop como All Saints o Robbie Williams. "Eso ocurrió hace casi diez años -explica-. Era un simple trabajo en el que me limité a disfrutar lo más posible".
El caso de su colaboración con Nancy Sinatra es "una historia completamente diferente ya que es alguien a quien tengo mucho respeto", a la que acompañó como telonero en su gira Europea de 2005 cosechando mejores críticas que la propia cantante, otro de los hitos que han cimentado en este tiempo el prestigio de Hawley entre la prensa internacional.