REDACCIÓN
C
on poco público en el coso taurino de Estepona, el diestro alicantino, Luis Francisco Esplá reapareció ayer tras un mes de su cogida en la localidad francesa de Ceret, el pasado 15 de junio. Esplá deslumbró con el pase en el primero de los toros que lidió demostrando su elegancia en el corte, lo que le valió dos orejas. En el segundo no tuvo tanta suerte. El morlaco salió manso y falto de fuerzas. El diestro falló con la espada, y sólo hubo ovación.
Sobre la vuelta a los ruedos de Esplá pesaba ayer el recuerdo de la anterior cogida en la plaza de Ceret de la que la cicatriz en el rostro del diestro daba muestra. Pese a la peligrosa cogida padecida por el matador, su vuelta no se ha hecho esperar dando muestra de su coraje y valentía.
Por su parte, Juan José Padilla saltó al ruedo con ganas y mostrándose de frente a los dos toros de la ganadería de José Luis Pereda, con los que cortó una en el primero y dos en el segundo.
El triunfador de la tarde fue David Galán que salió haciendo acopio de fuerza ante una plaza medio vacía. Dos orejas en el primero y dos en el segundo, aunque el diestro fue volteado pero sin ningún percance.
Sin embargo, el centro de las miradas fue Esplá que volvía a vestirse de luces en un afán, a sus 50 años, de seguir en la brecha y tras sufrir una cornada en el tórax, que no le afectó a ningún órgano vital, cuando lidiaba su primer toro en Ceret. El torero fue intervenido por la herida ya que la cornada pasó entre dos costillas y no alcanzó ningún órgano vital.Después de ser intervenido en una clínica de Perpignan, el torero tuvo que ser trasladado a otro centro hospitalario de la ciudad para ser atendido por heridas en los testículos causadas por otra cornada. Esplá compartió entonces cartel con Juan José Padilla, Sánchez y Vara, lidiando toros de la ganadería del Cura de Valverde.