EFE
El actor bonaerense, bien conocido por el público español gracias a títulos como "El hijo de la novia" o "Nueve Reinas", interpreta, además, a uno de los protagonistas, una aventura a la que no se hubiera lanzado "de no haber fallecido Eduardo" porque llevar ambos roles "obliga a hacer malabares y se crea una situación de esquizofrenia".
"No es conveniente actuar como protagonista y dirigir al mismo tiempo, porque alguno de los dos trabajos pierde", aseguró hoy Darín, visiblemente cansado por esta doble responsabilidad, a los medios de comunicación reunidos en Boadilla del Monte (Madrid);, donde trabaja en el montaje junto a Martín Hodara, con quien ya colaboró en "Nueve Reinas".
Originalmente, "La señal" iba a ser dirigida por el propio Mignogna, un proyecto que se vio truncado por su inesperada muerte en octubre del pasado año. Darín se armó de valor para tomar las riendas porque "había estado con él desde el principio" y sentía que tenía que ser él mismo "quien lo llevara hasta el final".
No es fácil para un actor dar el paso y situarse al otro lado del objetivo, pero el protagonista de "Kamchatka" ha contado con el apoyo y la experiencia de Hodara, quien "facilitó el proceso de delante a detrás de la cámara".
Las palabras de Darín dejan ver que ha disfrutado y aprendido de esta faceta del cine: "Todo el proceso ha sido fantástico, el rodaje -que transcurrió en Buenos Aires- estuvo teñido de una emoción difícil de superar" por la muerte de Mignogna, aunque "cada día de trabajo, ganábamos en entusiasmo y las cosas se humanizaron".
"La señal", ambientada en la Argentina de los años 50 durante los últimos coletazos del peronismo, "una época que no fue de ficción, aunque a veces lo parecía", narra la historia de dos detectives, Corvalán y Santana, interpretados respectivamente por Darín y el también argentino Diego Peretti ("Tiempo de valientes");, que reciben un encargo de la misteriosa Gloria (Julieta Díaz);.
"Cuando comenzamos a trabajar en el guión, nos sentimos atraídos por la historia policial, que en la novela es más secundaria", explica el director, quien añade que "como consecuencia, la historia se oscureció para convertirse en una película de género", pero "sin caer en los tópicos de tiros y bombas".
"Mi personaje es antiperonista y el de Diego, peronista", señaló el argentino, "un antinomio que le da unas características especiales a la relación entre ambos y con los demás", aunque en la película aparece de forma "más tangencial".
Decidido a guardar el misterio del filme para las salas de cine, se limitó a asegurar que "no está relacionado con la política, es un caso policial clásico que empieza a crecer" para tomar dimensiones que los protagonistas "no esperaban al principio".
En Argentina, el estreno de "La señal" tendrá lugar el 13 de septiembre. Darín intuye que le van a "mirar de reojo", ya que las películas de este género no son habituales en su patria. Pero es un riesgo que está dispuesto a asumir, ya que, "no puedes dedicarte a esto sin correr riesgos a cada paso. Elegimos un camino y esperamos al juicio final del público".
Sobre sus próximos proyectos, el argentino no quiso decir nada definitivo, ya que sus problemas de salud, sus dolores de espalda, le obligarán probablemente a someterse a tratamiento. Por el momento, lo único que le preocupa es "terminar la película" y tener así tiempo para tomarse unos meses de descanso.