LORENA ESTEVE
S
impático, divertido, espontáneo, con mucho humor y sobre todo que sepa improvisar y hacer reír al público son algunos de los requisitos imprescindibles que debe reunir un auténtico rey de la comedia. Por eso, alrededor de 70 aspirantes probaron suerte ayer en el casting de Alicante para conseguir un hueco en el mundo del universo cómico. Se trata del nuevo programa «El rey de la comedia» que se estrenará el próximo mes de octubre en TVE-1 y en el que participarán un total de 52 concursantes, y contará como presentador con el famoso Edu Soto, conocido por dar vida al personaje de Neng en Buenafuente.
«Buscamos un perfil de cómico que tenga capacidad para desarrollar monólogos, imitar diferentes personajes y contar chistes», en definitiva que tenga una personalidad «polivalente y completa», aseguró Pablo Miquel, miembro del equipo de producción. Además añadió que este concurso se diferencia del resto porque los candidatos son «gente anónima» a la que se le va a proporcionar «formación» y las galas se realizarán «en directo». «En otros lugares como Valencia o Sevilla se han llegado a presentar más de 100 personas, está teniendo bastante éxito y hay mucho nivel», recalcó. También señaló que la prueba de selección para optar al programa es «libre» para que se sientan cómodos y desarrollen su creatividad.
Minutos antes de que le tocara el turno a Pedro Campos, un joven alicantino de 34 años, afirmó que lo que más le gusta hacer es «interpretar a personajes famosos» como David Bustamante, Carmen de Mairena, Jesús Puente, Valdano, «Pozí» o José María García, entre otros. «Aunque tengo especial predilección por Félix Rodriguez de la Fuente», con el que más se suele reír la gente es con Pocholo», indicó. A parte, remarcó entre risas que había acudido «engañado» por sus familiares y amigos porque le consideraban un buen «humorista», y aseguró que en su vida diaria le suelen ocurrir situaciones cómicas que luego cuenta a los suyos.
Por su parte, Diego Martínez, otro posible aspirante, aseveró que él mismo era un «auténtico personaje casi perfecto» al que le encantaba divertir a los demás «sin tener que pagarles» y veía que ésta era una buena ocasión, ya que llevaba muchos años dedicándose al humor.