SENTO ACOSTA
E
l Castell de L'Olla, el acto que más gente congrega de las fiestas que Altea celebra en honor a Sant Llorenç, se disparará a partir de esta medianoche y según las previsiones asistirán más de 50.000 personas. Para conmemorar la vigésima edición de uno de los castillos de fuegos artificiales más importantes de la provincia, se ha encargado al compositor Andrés Valero-Castells una sinfonía que se interpretará mientras se disparan los cohetes. Más de 200 músicos entre la Banda Primitiva de Llíria, el Coro @rsXXI y Kontakte Grup de Percussió serán los encargados de añadir la música al espectáculo.
La empresa encargada del evento será Zamorano Caballer, que lanzará más de 2.400 kilos de material pirotécnico. Según Miguel Zamorano, propietario de la pirotécnica, «será un lanzamiento muy vistoso, con un colorido especial. Serán 27 minutos de pequeños detalles para lograr el mejor resultado final».
Las explosiones se mezclarán con el otro gran elemento de la noche, la música. El compositor valenciano Andrés Valero estrenará la obra «Sinfonía de Plata», compuesta para este espectáculo de fuegos artificiales. Para Valero «la cuestión del color es importantísima. Lo encontramos cuando una noche en Altea vimos la luna reflejada en el mar, era como la plata». Junto a la pólvora y a la música, se recitará un poema del literato valenciano Ricard Bellveser.
La colaboración entre los tres creadores, el pirotécnico, el compositor y el poeta fue, según Valero, fácil. «Ricard escribió el poema y yo la música. Después grabamos la obra y le dimos el CD a Zamorano Caballer». Durante esta noche, Valero dirigirá a la Primitiva de Llíria «con un pinganillo, y si vamos muy deprisa nos avisarán para ir juntos con los fuegos y acabar juntos tras 27 minutos», cuando explote el último cohete de Zamorano Caballer.