EFE
A Chano Lobato lo recibió el público puesto en con una ovación clamorosa. Y el cantaor nada más sentarse en la silla, dijo: "estoy muy nervioso,con la edad tengo a mis 80 años.
Sin embargo, nada más comenzar el rasgueo de la guitarra poderosa de Antonio Carrión, se arrancó por alegrías con ese compás tan mágico que atesora y se olvidó del homenaje que le daban y se homenajeó a si mismo. Le siguieron soleares y de nuevo pasó a recordar los cantes gaditanos de Espeleta y Pericón de Cádiz.
Le siguieron a ritmos bulerías, coplas, boleros y tangos de Gardel, como el "Volver". Y para rematar la noche cantó a capella una milonga y bailó más de lo que podía. Un gran noche del gran cantaor para recordar. El publico lo despidió con el mismo cariño con el que lo había recibido.
Se dice en argot taurino que no hay quinto malo y esta quinta gala, la más larga que empezó a las 11 de la noche y acabó pasada las cuatro de la madrugada, dio mucho de sí.
La cantaora Esperanza, acompañada a la guitarra por Miguel Ángel Cortés, cantó muy bien por cantes abandolaos, después le dedicó a Chano Lobato una farruca, y sobresalió por siguiriya. Continúo su buena actuación por tangos de Triana y la terminó por bulerías.
La siguiente actuación sería la de Manuel Moreno "El Pele" que realizó una actuación soberbia, cantando por Zambras de Manolo Caracol, malagueñas del Mellizo y La Trini, soléa, a la que siguió una desgarradora siguiriya.
Después continuaría por tarantos, fandangos y alegría, en la que invitaría a su hijo José a tocar el cajón. Lo dicho otra completa actuación.
La gala proseguía, y ahora el turno era para el joven bailaor granaíno Manuel Liñán, que bailó por tarantos y soleá, acompañado por el cante de Florido, Leo Treviño y Antonio Campos; las guitarras de Arcadio Marín y Antonia Jiménez, con la percusión y las palmas de Sergio Martínez, La Tacha y Ana Romero.
Mucho gustó el bailaor en su presentación como figura ,pues ya pasó con otras compañías como la de Mario Maya o Merche Esmeralda.
Y cerraba la velada Miguel Flores "Capullo de Jérez" que armó un gran lío a pesar de que empezó su actuación un tanto soso, como si estuviera en otra cosa.
Arrancó por soléa, acompañado a la guitarra por Manuel Gero y parecía, ya digo, no encontrarse muy a gusto. Después siguieron bulerías
Pero como la inspiración es una cosa, como dice la canción, que ni si compra ni se vende, de pronto apareció por tangos y empezó a montar una buena marimorena. El respetable lo jaleaba y la faena ya definitivamente iba de menos a más.
A Capullo de Jérez le volvía la sonrisa y seguía por fandangos. Y después más y más tangos y más y más bulerías.
Mucho compás jerezano y mucho fiesta de la que participaban los muchos espontáneos, algunos como siempre con las palmas a destiempo.
Menos más que el compás lo marcaban a la perfección unos palmeros de lujo, Luis Flores. Ali de la Tota y Jesús Flores
En la agenda cultural en la sala múltiple del museo minero se presentó el libro homenaje a Chano Lobato, con textos de Matilde Coral,José Manuel Gamboa, Fermín Lobatón, Miguel Mora, Antonio Parra, Juan José Téllez y Jesús Vigorra, editado por el Festival Internacional del Cante de las Minas, y a continuación se llevó a cabo el acto institucional del homenaje a Juan Miguel Ramírez Sarabia "Chano Lobato".