4 LA BUENA SOMBRA | JORDI MINGUELL
De la noche a la mañana Arturo se queda sin trabajo, sus amigos le dan la espalda y, por si fuera poco, se queda sin casa. Pero, en la España del botellón, del euribor galopante y de la precariedad laboral, todo puede ir a peor. Puedes, por ejemplo, perder toda tu dignidad por ahorrarte uno euros en el alquiler e irte a vivir con Onofre, un viejecillo en apariencia encantador pero con tendencias psycho-killer.
Este es el argumento de «Un buen día lo tiene cualquiera», la segunda y esperada comedia de Santiago Lorenzo. Un director que después de crear la primera leyenda patria de video-club con «Mamá es boba», su desternillante ópera prima, vuelve a la actualidad con una historia sobre la nausea existencial y la vivienda digna. Eso sí, con su peculiar acercamiento visual a las especies humanas más frikis.
Puede que decepcione a los que se habían creado expectativas con su primera película. Puede que no guste a los activistas pro-vivienda digna por banalizar el problema del acceso a la vivienda. Pero, «Un buen día lo tiene cualquiera» es sin duda un refrescante y divertido pasatiempo con el que aprovechar una tórrida tarde verano. Además de ser la excusa perfecta para poner al veterano actor Juan Antonio Quintana en su lugar. Es decir, entre lo más grande de la interpretación nacional. Un GoyaÉ ¡ya!