CRISTINA MARTÍNEZ
E
l torero Luis Francisco Esplá se encuentra «muy animado» y con ganas de volver a casa, según aseguró ayer su hijo, Alejandro Esplá, que le acompaña desde que el pasado domingo por la tarde sufriera una grave cogida en la localidad francesa de Ceret. El equipo médico que le atiende en el hospital Saint Pierre de Perpignan decidió ayer que el torero abandonase la Unidad de Cuidados Intensivos del centro, donde permanece ingresado desde la tarde del domingo.
Aunque la cogida fue grave, el diestro fue trasladado en la mañana de ayer a planta, tras pasar la noche «descansando, sin demasiadas molestias, mejor de lo que pensaba» y que incluso había desayunado y comido, según su hijo. «Nos han dicho que está fuera de peligro, simplemente que se tiene que recuperar de las heridas, porque afortunadamente el asta del toro no ha tocado ningún órgano vital», pese a que resultó corneado en el pecho, la cara y el escroto.
El buen pronóstico y la acelerada recuperación del diestro han llevado al equipo médico a decidir que le tendrán en observación y que «en dos o tres días» podrá abandonar el hospital y regresar a su casa de Alicante, donde tendrá que terminar de recuperarse.
Alejandro Esplá, que sigue la estela taurina de su padre, aseguró que tras hablar con él le ve «muy animado» y destacó que, después de la embestida del toro que le provocó que sufriera un fuerte golpe en la cabeza, «no se acuerda de nada, dice que notó cuando le montaron en el helicóptero
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en el traslado desde la clínica de Ceret al hospital de Perpignan
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y de cosas sueltas, pero no recuerda nada más».
Prueba de su mejoría es que ya está bromeando «con que quiere torerar el domingo», extremo que le van a impedir tanto las heridas «como nosotros que no pensamos dejarle». En cuando a los puntos que lleva en el cuerpo, «tiene más que el Real Madrid, si fuese para la liga estaría en el primer puesto», bromea el hijo del alicantino, que asegura que saldrá de esta «porque parece que es de goma». De hecho, sufrió un desgarro en la cara que abarca desde la boca hasta la oreja. «En la cara le han tenido que hacer la cirugía estética porque tenía un siete al lado de ojo».
La esposa del torero, Mimi Tarruella, que se desplazó hasta Perpignan con su hijo nada más conocer la noticia, «lo lleva bien, sorpredentemente bien», aseguró Alejandro Esplá.
El matador de toros alicantino fue cogido por el primer toro al quedar al descubierto tras una ráfaga de viento, en la corrida de toros que se celebró el pasado domingo en la plaza francesa de Ceret, por un astado de la ganadería de Valverde que le dio tres cornadas, una de ellas en el tórax, otra en la cara y otra en el escroto con pérdida de masa testicular.
Trasladado a la enfermería de la plaza, donde entró conmocionado, se le practicaron los primeros auxilios y se le colocó oxígeno para que pudiera respirar sin dificultad, aunque finalmente la cornada no le ha afectado el pulmón. De la enfermería de la plaza de toros de Ceret fue conducido posteriormente a una clínica de esta ciudad, donde a la vista de las graves lesiones se aconsejó su traslado en helicóptero al hospital Saint Pierre de la vecina ciudad de Perpignan.
El torero alicantino Luis Francisco Esplá tenía previsto torear el próximo viernes en la plaza de toros Roquetas de Mar (Almería);.