EFE
En declaraciones a Efe, Fernández ha comentado que "seguramente no hay un autor más citado que Woody Allen, y por eso muchos hemos pensado alguna vez que si escuchamos a Wagner podemos sentir la tentación de invadir Polonia".
Bajo el título "Desmuntant Woody Allen" (Desmontando a Woody Allen, Editorial Columna);, el libro, fruto de un encargo de la propia editorial, recoge el pensamiento ´alleniano´ estructurado en los grandes temas recurrentes de su cine: el sexo y el amor, los judíos y la religión, el psicoanálisis y Freud, la vida en general y el mismo cine.
En un tiempo casi récord de tres semanas ("con muchas noches en vela viendo películas", apunta);, el autor ha recopilado cerca de cuatrocientas frases u opiniones que "desvelan el pensamiento de Woody Allen".
Fernández asegura que "en ningún otro sitio, ni siquiera en Estados Unidos, donde se pueden leer libros sobre diálogos de los Hermanos Marx o discursos de George Bush, existe un libro similar con las frases más conocidas de Woody Allen".
Por esta razón, el periodista espera que el libro se publique también en castellano y "de manera especial, se distribuya en Asturias".
De las casi cuatrocientas frases reunidas por Víctor Fernández, una buena parte han salido de películas como "Annie Hall", "Manhattan", "Zelig", "Delitos y faltas" y, especialmente, de "Todo lo demás", "una de las últimas, que proporciona material explosivo, pues es de las que tiene unos diálogos más pasados de rosca", precisa.
El sexo es uno de los temas más reiterativos en los diálogos de Allen: "En ellos el actor va de fracasado, sin serlo, porque siempre está hablando de fracasos sentimentales".
Para Fernández es "memorable" aquel diálogo en el que Allen pregunta a su ligue en "Annie Hall" qué hará el sábado por la noche, y cuando ésta le responde que suicidarse, entonces él repone: ¿Y el viernes por la noche?".
El autor cree que "sería un error pensar que en todo lo referido al sexo, sus películas y sus textos son autobiográficos", mientras que en lo relacionado con la religión y, en particular, con los judíos, Allen exhibe una "capacidad extraordinaria para reirse de su propia fe".
Fernández destaca que Allen "se ríe del nazismo, pero en lugar de hacer una crítica dura, lo hace con un humor fino, como cuando en uno de sus diálogos señala: ´Hace un año que no tenemos relaciones, y lo sé porque la última vez que lo hicimos era un 20 de abril, el cumpleaños de Hitler".
Muchas de las obras de Allen son, a decir del periodista, "una antología de lo mejor que ha hecho la cultura en los últimos siglos, Mozart, Mann, Bergman, Freud, Van Gogh o Buñuel".
En el discurso de aceptación del Premio Príncipe de Asturias, Allen tuvo un recuerdo especial para su admirado Buñuel cuando dijo que "lo que se gasta Hollywood en la promoción de una película es lo que le costó a Buñuel hacer toda su filmografía".