EFE
La Fundación ha actuado de intermediaria entre las familias y el Fondo Internacional de Ayuda a Libia para hacer frente al sida, creado por Bulgaria y otros países europeos.
La entrega de unos 400 millones de dólares a las familias supone que éstas renuncian en términos de jurisprudencia islámica vigente en Libia a la llamada "deuda de sangre", cuyo pago extingue que se apliquen las demandas iniciales de la acusación, es decir las condenas de muerte dictadas contra las cinco enfermeras búlgaras y el médico palestino.
El Alto Consejo de Justicia libio se reunirá hoy para examinar el caso y, en opinión de medios diplomáticos occidentales de Trípoli que siguen de cerca el asunto, se espera un dictamen de clemencia.