EFE
Zhao, uno de los encargados de hacer trabajar a los esclavos en fábrica de Hongtong, en la provincia norteña de Shanxi, fue declarado culpable de haber golpeado hasta la muerte a uno de los trabajadores, discapacitado, en castigo por no haber trabajado "lo suficientemente duro".
La sentencia fue dictada por el Tribunal Popular Intermedio del distrito de Linfen, en la citada provincia y uno de los principales focos del escándalo.
Los tribunales también anunciaron hoy la condena a cadena perpetua para Heng Tinghan, otro de los capataces de la misma fábrica y que conmocionó a China al declarar ante los medios de comunicación nacionales tras ser detenido, que golpear y esclavizar gente no le parecía "gran cosa".
En otra sentencia emitida hoy por el mismo juzgado, Wang Bingbing, dueño de la fábrica e hijo del líder comunista del distrito, ha sido condenado a nueve años de prisión.
Además, otros 26 empleados de la fábrica han sido condenados a diversas penas de reclusión de entre tres meses y 18 años, en el que ha sido el primer juicio por el escándalo de los llamados "esclavos del ladrillo".
Ayer también se informó de que 95 líderes comunistas locales han sido expedientados o destituidos por su relación con el escándalo.
Una vez más, China responde con duras penas judiciales a un escándalo que ha suscitado las iras de la opinión pública y ha tenido una amplia cobertura mediática, tanto en el país como en el extranjero, después de la ejecución la semana pasada del ex director de Medicamentos, Zheng Xiaoyu, tras varios escándalos de intoxicación.
La televisión china difundió escalofriantes imágenes de 29 obreros de la fábrica de Hongtong que fueron rescatados a finales de mayo, en las que aparecían vestidos con harapos, iban descalzos, eran alimentadas sólo con pan y agua, y habían sufrido tal maltrato que muchos de ellos ni siquiera recordaban sus datos personales.
En total, han sido rescatadas 600 personas que trabajaban como esclavas o iban a ser vendidas como tales en las provincias de Henan (centro); y Shanxi, entre ellos decenas de niños.
Los padres de los 400 niños desaparecidos que destaparon el escándalo hace mes y medio aseguran que todavía quedan decenas, quizá cientos de personas por ser recuperadas.