REDACCIÓN
Mimi Tarruella, esposa del torero, no se ha separado de Esplá desde que llegó a Perpignan el domingo por la noche. «Aunque está muy dolorido, ha manifestado su deseo de recibir el alta cuanto antes. Esta mañana
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por ayer
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han pasado los médicos, le han visto bien dentro de lo que cabe y él está loco por volver a casa, aunque le han dicho que hay que esperar. Su evolución sigue siendo positiva, pero todavía quedan al menos 48 horas de observación para ver si todo sigue bien, y quizá el jueves podamos volver a Alicante para continuar su recuperación».
Después de las tres intervenciones a las que ha sido sometido, Esplá pasó la tarde leyendo. «Ha evolucionado muy bien, porque al principio pensamos que era una cogida de gravedad extrema». Pese a llevar 27 años junto al torero, aseguró que «cuando el médico te dice que se ha salvado por milímetros, te entra un nervio por dentro que ni 27 años te sirven para superar ese duro momento».
Mimi Tarruella, que afirmó que «apoyándolo y mimándolo espero que la recuperación sea más rápida», dijo que «no sé si es mejor que se retire mi marido, que yo creo que ya lo está haciendo, o mi hijo que está empezando». Y bromeó: «Yo creo que cuando nacen se dan un golpe en la cabeza y luego son toreros».