EFE
Odyssey, que en mayo anunció el hallazgo de un tesoro cuya titularidad reclama España, indicó que el buque "Ocean Alert" fue llevado al puerto de Algeciras para una inspección, pese a que las autoridades judiciales españolas aseguraron el miércoles que el barco sería revisado sólo en el mar.
"En este punto, Odyssey está asumiendo que la acción por parte de la Guardia Civil es un mal entendido entre las autoridades de España", informó en un comunicado.
La empresa indicó que el "Ocean Alert", de bandera panameña, fue interceptado a unos cinco kilómetros al sur de Punta Europa, junto al Peñón de Gibraltar, "considerado como aguas internacionales de conformidad con la Convención de la Ley de Mar".
"Tras abordar el barco, la Guardia Civil se trasladó al puente de la embarcación y amenazó al capitán con el uso de la fuerza si no daba la vuelta y se dirigía hacia el puerto español de Algeciras", relató la compañía estadounidense.
A un representante de Odyssey se le informó que la inspección podría durar de dos a tres días y se anticipó que a la nave se le permitirá zarpar cuando concluya el proceso.
Un día antes de que el barco zarpara, representantes legales de la empresa se reunieron con la Guardia Civil y un juez de la Línea de la Concepción, en Cádiz, para informar del tiempo en que saldría la nave de Gibraltar y acordar un lugar para un abordaje de consenso en aguas internacionales, según la compañía.
Señaló que pese a que la empresa "nunca recibió una orden de la corte para inspeccionar o decomisar barcos de la compañía", se ha informado en medios españoles de que un juez de la Línea de la Concepción había emitido una orden en ese sentido.
Esa información -agregó- se ha dado "aparentemente asumiendo que la recuperación (del tesoro); de (la operación); ´Cisne Negro´ fue conducida de manera ilegal en aguas territoriales españolas, lo que ha sido informado erróneamente en los medios".
"Odyssey ha declarado repetidamente que la recuperación del ´Cisne Negro´ se realizó en el océano Atlántico fuera de las aguas territoriales de cualquier país o zonas contiguas", reiteró la compañía.
La empresa extrajo en mayo pasado de un buque naufragado unas 17 toneladas de monedas de oro y plata, en la operación conocida como "Cisne negro", valoradas en unos 500 millones de dólares.
El Gobierno español reclama este tesoro en una demanda presentada ante un tribunal federal de la ciudad estadounidense de Tampa (Florida);, sede de la firma "cazatesoros".
Odyssey afirmó en el comunicado que recientemente entregó al gobierno español, a la Junta de Andalucía, a Gibraltar, a las autoridades inglesas y estadounidenses una declaración legal de 109 paginas detallando las actividades de la empresa antes y después de anunciar el descubrimiento del tesoro.
Asimismo, suministrará información adicional, como lo ha requerido España, a un tribunal federal de Estados Unidos, posiblemente la próxima semana.