EFE
La condena obliga al Estado a pagar 500 euros a la periodista y otros 500 euros al diario como indemnización por daños morales.
El periódico publicó en 2004 un artículo titulado "Amberes teme un atentado en el túnel" sobre una reunión confidencial entre la justicia y los servicios secretos para tratar la presunta amenaza de que un talibán cometiera un atentado bomba en un túnel ferroviario que estaba en construcción en esa ciudad, recordó hoy ese diario.
El Gobierno intentó averiguar la fuente mediante escuchas telefónicas en el domicilio y en la redacción del diario para el que trabajaba la periodista Anne de Graaf, que se había amparado en el secreto profesional para proteger su fuente.
Al conocer que se realizaban las escuchas, el diario y la periodista interpusieron una demanda contra el Estado por prácticas ilegales que tras tres años las autoridades judiciales han fallado a su favor.
El juzgado ha reconocido que las escuchas telefónicas efectuadas por las autoridades no se realizaron para evitar una amenaza terrorista sino para averiguar la identidad de la fuente policial que facilitó la información a la periodista.
De Graaf no ha hecho declaraciones tras conocer la sentencia.