08 de diciembre de 2017
08.12.2017

Danza microscópica

La compañía ilicitana OtraDanza estrena en València el 15 de enero su nuevo espectáculo, Pi, que conecta la naturaleza con las matemáticas

10.12.2017 | 01:19
Bailarines de OtraDanza en un ensayo de ´Pi´

En las cerca de treinta piezas creadas a lo largo de diez años de la compañía, OtraDanza no había trabajado con tecnología audiovisual. Esa laguna se cubrirá con Pi, el nuevo proyecto ideado por Asun Noales, coreógrafa y directora de la compañía ilicitana de danza, que se estrenará el 15 de enero en la Sala Russafa de València, donde permanecerá un mes.

Bajo la producción del Teatro Escalante –propiedad de la Diputación de València y especializado en espectáculos familiares– era el momento de incorporar el audiovisual a la danza del grupo ilicitano. «A veces tengo cosas en la cabeza que no puedo desarrollar por falta de recursos para utilizar audiovisuales, que son muy caros, y poco a poco iremos introduciéndolos. Tenía muchas ganas de trabajar con video interactivo porque te permite hacer propuestas muy interesantes en el espectáculo», apunta Asun Noales, que cuenta para ello con el apoyo del videoartista Javier Sala.

Pi quizá sea el espectáculo más visual de OtraDanza, donde cinco bailarines se convertirán en insectos extraños que se moverán en el escenario entre módulos cambiantes, arropados por las proyecciones audiovisuales que interactúan con sus cuerpos en movimiento, por lo que habrá juegos ópticos, imágenes caleidoscópicas, psicodélicas incluso, y danza al detalle, microscópica.

«Hay un trabajo muy minucioso, muy limpio, como si cogieras un zoom y fueras al detalle, con mucha composición para que se vea la simetría y que a veces no se distinga de quién son las manos o las piernas que se ven», apunta la coreógrafa, que dirige a los bailarines Saray Huertas, Diana Huertas, Salvador Rocher, Sebastián Rowinsky y Carmela García.

Noales explica que el nuevo espectáculo «habla de las matemáticas y la naturaleza, de los códigos del universo, que repite patrones y donde todo lo que nos rodea está regido por una geometría que ordena el caos», al tiempo que indica que Pi no sigue una línea argumental narrativa pero sí muestra la conexión entre el arte y la naturaleza con las espirales, los ciclos, la geometría. «Buscamos un nombre corto, de referencia matemática y Pi es el número vinculado con el infinito que nunca termina, un mundo en continua vibración y donde todo interactúa».

El espectáculo cuenta con una estructura compartimentada, «como si viéramos a cada abeja en un panal», donde los bailarines-insectos fusionan sus cuerpos para generar otros en una pieza poco coral para ensalzar la diversidad de las formas.

El iluminador Juanjo Llorens vuelve a trabajar con OtraDanza en un espectáculo que utilizará una gama de colores diversas en fondo blanco y donde el vestuario creado por Ana Esteban para estos «bichos» también será especial. La escenografía ha sido elaborada por los artistas ilicitanos Elio Rodríguez y Susana Guerrero y la música por José del Aire, entre otros.

Pi es una pieza familiar dirigida al público infantil, el más duro, «al que tienes que enganchar pronto». Del 11 al 16 de diciembre, habrá una semana de work in progress en L'Escorxador con ensayo general para público reducido antes del estreno. El 17 de febrero llegará al Auditorio de La Nucía y el 11 de marzo, al Teatro Principal de Alicante.

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