El cuerpo de Salvador Dalí se encuentra momificado y «muy bien conservado», y su bigote preserva aún «su clásica postura de las diez y diez», según explicó ayer en Figueres (Girona) el secretario de la Fundación Gala-Dalí, Luis Peñuelas.

En la exhumación del cuerpo de Dalí, realizada la noche del jueves, fueron extraídas muestras de cabello, uñas, piezas dentales y dos huesos largos para analizar el ADN, que la Fundación ha solicitado que, tras las pruebas, regresen a Figueres para ser devueltas a la tumba.

«La exhumación se ha realizado sin incidente alguno remarcable», explicó Peñuelas, que comparecido junto al gerente de la fundación, Juan Manuel Sevillano, la directora de los museos dalinianos, Montse Aguer, y el abogado Albert Segura, del bufete Roca Junyent, para exponer su postura respecto de la exhumación de Dalí tras una demanda de paternidad efectuada por la figuerense Pilar Abel. Peñuelas llegó a calificar la intervención como «casi un acto de violencia» contra el artista fallecido.

Para preservar la intimidad durante la extracción de muestras, se instalaron dos carpas sobre la tumba y el lugar en que trabajaban los forenses y se requisaron los móviles de todos los presentes en el interior del Teatro-Museo. «Lo importante es que Salvador Dalí vuelve a descansar bajo la cúpula», indicó el secretario, en referencia a la bóveda bajo la que se encuentran los restos.

La intervención comenzó anoche a las 20 horas del jueves con el acceso de la comitiva judicial al Teatro-Museo, y a las 22:20 horas se procedió a la apertura del ataud, que se cerró a las 23:40.

«La situación ha sido muy incomoda para la Fundación Gala-Dalí», remarcó Peñuelas, quien concluyóque todo lo sucedido «apena» tanto a los trabajadores de la institución como a «todos los que quieren y aprecian» la figura de Dalí.

La Fundación Gala-Dalí, que gestiona el legado del pintor, estima «improcedente» la exhumación y se reserva el ejercicio de acciones legales por los perjuicios sufridos, subrayó ayer su gerente, Juan Manuel Sevillano. Siete horas después de que se extrajesen las muestras biológicas, Sevillano compareció en rueda de prensa para manifestar su oposición a la decisión de la magistrada del juzgado de Madrid que instruye el caso.

La Fundación Gala-Dalí insiste en considerar que el exhorto que obligaba a la exhumación fue «precipitado» por falta de pruebas que avalaran la afirmación de la demandante, Pilar Abel, y se reserva esas acciones por los perjuicios sufridos tanto con el coste de la intervención como por la cancelación de reservas de entradas.

Sevillano detalló que, de todos modos, la Fundación Gala-Dalí presentó un recurso de reposición que fue «secundado» por la Abogacía del Estado, pero que carecía de capacidad para suspender la exhumación antes de ser resuelto, algo que está pendiente. «Se puede dar la surrealista situación de que lo atiendan y la prueba no se debería haber hecho», indicó el abogado Albert Segura, del bufete Roca Junyent.