11 de noviembre de 2016
Muere Leonard Cohen

Un afeitado por Cohen

Me atrapó una madrugada calurosa de verano, en las postrimerías de la adolescencia, con el embrujo de un mítico programa de radio

11.11.2016 | 14:27

Le conocí una madrugada y le despedí otra. Se quedó para siempre, como uno más de la familia, de los más allegados, de los íntimos. Era fácil acogerse en su intimidad de canciones hermosas con su voz suave y susurrante, que acabó declamando. Era el mejor declamador del mundo. Sus personajes iban y venían por casa, allá donde la tuviese a lo largo de la vida: Suzanne, Marianne, los partisanos franceses, el Chlesea Hotel... Me atrapó una madrugada calurosa de verano, en las postrimerías de la adolescencia de los pasados años setenta, con el embrujo de un mítico programa de radio, "Tris, tras, tres" de Carlos Faraco en Radio 3, y poco después me encadenó hasta la eternidad con los violines de "Recents Sogns".

En la vorágine de la época de la psicodelia, la heroína y el rock and roll, cuando se acostó con Janis Joplin y vivió en el Chelsea Hotel de Nueva York, ya se presentaba como un caballero, faceta que no le impidió disfrutar de todos los excesos. Pero no murió a la mítica edad de los 27, como los apóstoles del vive rápido y muere joven. Se fue a la edad de todos los años bien vividos, que es la mejor para irse. Poeta, músico y monje saludaba con su sombrero de ala, un gesto que repitió en el último guiño de despedida.

Sabedor de la cercana muerte nos fue preparando. Primero en la carta a su musa Marianne, después en la presentación de su último disco, hace un mes. Intuía que le quedaba poco y dijo estar preparado para morir. Como nos ocurre con los familiares más queridos no quisimos ver las señales. Su fallecimiento me sobrecogió como inesperado a las cuatro de la madrugada de ayer y le envié un mensaje a mi hijo: "Esta noche ha muerto el tío Cohen". Nos habíamos conjurado para ir a verlo donde fuese si había nueva gira. Nunca iremos y decretamos una semana de luto familiar.

La madre de Leonard Cohen le decía: "Cuando las cosas te vayan mal, aféitate". Ayer me afeité, pero desde su muerte tengo un pitido en un oido que suena como una canción fúnebre.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Cultura

Una oreja para cada uno
Una oreja para cada uno

Una oreja para cada uno

El alicantino Manuel Manzanares logra los mejores momentos de la tarde montando a Príncipe, Búcaro...

Lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas

Lucha contra el uso indebido y el tráfico ilícito de drogas

Hoy es un día grande, porque salir de las drogas es posible

Presentación en Alcoy del cómic «Anselmo»

Presentación en Alcoy del cómic «Anselmo»

El Club d'Amics de la Unesco d'Alcoi acogió el pasado jueves la presentación del cómic «Anselmo....

Tarde apoteósica para Manzanares

Tarde apoteósica para Manzanares

El diestro alicantino sale por la puerta grande tras una faena cumbre en la que borda el toreo por...

La dulce melodía Manzanares

La dulce melodía Manzanares

?El torero de Alicante cuaja su mejor tarde ante sus paisanos y corta tres orejas contundentes a...

«Twin Peaks», un «regalo» para Kyle MacLachlan

«Twin Peaks», un «regalo» para Kyle MacLachlan

El actor vive con entusiasmo el regreso de la icónica serie con el agente Cooper en el misterioso...

Enlaces recomendados: Premios Cine