20 de septiembre de 2016
20.09.2016
ÚLTIMA HORA
La selección de rugby de Nueva Zelanda, los All Blacks, Premio Princesa de los Deportes 2017
Premios Emmy

La serie que reina sobre todas

Juego de Tronos vuelve a triunfar en los Emmy con su mezcla de fantasía, intrigas, magia, luchas de poder, batallas y sexo

24.02.2017 | 18:26
La serie que reina sobre todas

Juego de Tronos. La serie de fantasía es desde la noche del domingo la más premiada de la historia de la televisión tras arrasar de nuevo en la 68 edición de los galardones más importantes de la pequeña pantalla: los Emmy. ¿Y por qué gusta tanto? Quienes la siguen, y son legión, lo tienen claro: es una producción espectacular con momentos memorables repleta de personajes fascinantes enfangados en luchas de poder. La serie es un fenómeno global y ya ha desbancado a Frasier como la producción televisiva más premiada de la historia.

–Daniel, ¿te has leído "Juego de Tronos", la novela de George R. R. Martin? Colega, yo creo que de ahí puede salir una muy buena serie.

– No, no la he leído, pero me pongo ya mismo.

(Unas 36 horas después)

– David, ¿hablas en serio? ¿Reyes, dragones, brujas, gigantes, enanos, una especie de zombis, incestos, asesinatos masivos, desnudos, sexo, poderes mágicos y protagonistas que caen como moscas en el marco de un mundo de reinos de corte medieval? Uf, además sería muy, pero que muy caro hacerlo bien... Venga, intentémoslo.

Muy parecida debió de ser la conversación con la que Daniel B. Weiss y David Benioff gestaron la serie que estaba llamada a romper esquemas y batir todos los récords del mundo de la televisión.

Convencido el autor de la saga literaria de la viabilidad del proyecto, fue, como no podía ser de otra manera, la cadena HBO la que apostó -y bien fuerte- por llevar a la pequeña pantalla tamaño reto.

Diez años después y con hasta ahora seis temporadas (todo apunta a que restan otras dos, aunque más cortas de lo habitual), Juego de Tronos es un fenómeno mundial sin precedentes. Anteanoche se convirtió en la serie más laureada en la historia de los Emmy, superando a Frasier con un total de 38 galardones. También batió con el estreno de su cuarta temporada el récord de audiencia del capítulo final de Los Soprano y destronó a Lost en el dudoso honor de ser la serie más pirateada del mundo. Con todo, lo más relevante es que, a diferencia de esta última, a sus pies se han rendido de forma prácticamente unánime tanto el público como la crítica.

Quienes la siguen no necesitan explicaciones prolijas sobre su éxito. Los que no la han visto aún –pobres afortunados, con tanto por delante por disfrutar...– se encontrarán con una producción espectacular desde su cabecera –una maravilla, al igual que su banda sonora– hasta el último de los personajes que en ella aparecen. Precisamente en ese huir del manido truco de apostar por ilustres nombres de Hollywood como reclamo ha estado uno de los grandes aciertos de una serie donde no hay protagonistas absolutos y a todos te los crees. No es de extrañar que entre los Emmy recibidos se echen en falta los de reparto: es tan coral y bien trabajado que hasta el más pequeño es capaz de hacer sombra a cualquiera. (Qué monólogo aquél, Tyrion, qué monólogo).

La trama principal no es que sea nada nuevo: una lucha de poder, ni más ni menos. Son las historias entrecruzadas de sus innumerables personajes las que tejen un paisaje (enseguida hablaremos de eso) apasionante, donde todo es posible. Incluso que sientas aprecio por un personaje que empezaste odiando. (Ay, Matarreyes).

Otra de las indiscutibles bazas de la serie es su factura técnica y visual: rodajes exteriores en localizaciones de medio planeta confieren una autenticidad abrumadora a escenarios que pertenecen a un mundo imaginario. Más de 10 millones de dólares por episodio en la sexta temporada hablan por sí solos. Añádanle a todo eso unos efectos especiales que ya quisieran para sí muchos blockbusters (esa batalla de los bastardos, madre mía...).

Juego de Tronos es ya más que una serie. Es cultura popular. Nos ha regalado héroes y villanos de imborrable recuerdo, nos ha grabado a fuego (valyrio) frases para los que siempre pagan sus deudas y nos ha retratado situaciones que, pese a lo fantásticas, resultan de lo más reales. ¿O acaso no llevamos meses en España de pugna política por el «trono de hierro»? Se acerca el invierno y nosotros sin gobierno... Llamen a la Khaleesi.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Cultura

El rock de The Hives vuelve al Low Festival
El rock de The Hives vuelve al Low Festival

El rock de The Hives vuelve al Low Festival

También se suman al cartel benidormense Xoel López, Annie B Sweet, Delorean, Nunatak, Shinoa,...

El cumpleaños maya del MARQ

El cumpleaños maya del MARQ

El museo alicantino celebra su 15 aniversario con jornadas de puertas abiertas desde mañana hasta...

Drake consigue el número máximo de premios Billboard

Drake consigue el número máximo de premios Billboard

El rapero bate el récord de Adele y domina una edición con protagonismo especial para Juan Gabriel

Los mayas hacen pasacalles en Alicante

Los mayas hacen pasacalles en Alicante

El MARQ organiza un desfile teatralizado sobre esta cultura el miércoles, un día antes de la...

«Como la espuma», la orgía en una comedia

«Como la espuma», la orgía en una comedia

Roberto Pérez Toledo abrió la sección oficial del Festival de Cine de Alicante con una película...

Viaje y desafío en el mar

Viaje y desafío en el mar

El alicantino Cocúa Ripoll protagoniza parte del documental La última aventura del Gandul (diario...

Enlaces recomendados: Premios Cine