Unión por el cómic

Más de 40 dibujantes forman NEUH («No es un Hobby»), un grupo para colaborar en la autoedición

04.08.2016 | 01:16
Unión por el cómic

El objetivo es lograr mayor distribución, difusión y calidad en la autoedición.

Ante un mercado poco propenso a los riesgos y la experimentación, en parte por una crisis (la eterna crisis del cómic) que obliga a las editoriales a afinar en sus apuestas y objetivos, nace NEUH. Este colectivo, que agrupa a más de 40 dibujantes de toda España (con los alicantinos Álvaro Mas –premio fanzine en Expomanga-, Elena Sempere –quien despuntó en 2015 con la publicación de su obra Crossfire-, Naiara F. Cantero, Lara Herrera y El Farol Rojo) busca aunar fuerzas en la autoedición y así lograr una mayor distribución, difusión y calidad en sus trabajos. Porque el único camino no son las grandes editoriales, y existen otras vías de explotación comerciales que pueden favorecer más a los autores y guionistas.

Estas son las claves de NEUH («No es un Hobby») que desde hace un año sigue su andadura entendiendo lo colectivo como una clave para solucionar los eventuales problemas de lo individual. Porque la unión hace la fuerza, y las citas en múltiples encuentros y ferias del cómic (de ahí su nacimiento, ahí se gestó todo) supuso el arranque de un equipo que busca ahorrar costes y tener más presencia en librerías y tiendas especializadas.

«Hasta la fecha nos ha ido muy bien. Hemos crecido mucho y cada vez estamos presentes en más eventos y tiendas. Hay una comunicación y una participación estupenda entre los compañeros, y la visibilidad y distribución individual ha aumentado mucho, mientras que los costes y desplazamientos han decrecido. Esperamos que con el tiempo, NEUH se convierta en un punto fijo de la autoedición, donde los lectores puedan encontrar lo que buscan, y los autores independientes tengan siempre un apoyo para que la rentabilidad de su trabajo sea mayor. Nuestra web es www.neuh.es, y desde ahí se puede contactar directamente con cada autor, y seguir la actividad en diferentes redes sociales, como Twitter y Facebook», señala la alicantina Elena Sempere, consciente de las dificultades a las que se mide el autor cuando sale al mercado editorial.

«Está claro que hay un boom en el cómic, pero eso de mejorar con el tiempo... Hay tanto producto que las editoriales van de puntillas y muchas no se atreven a arriesgarse con cosas nuevas y se tiene demasiado en cuenta la repercusión en las redes sociales e internet que tengan los autores para lanzarse y apostar por ellos», agrega la alicantina Naiara F. Cantero, autora de Inktorietas.

NEUH cuenta con una organización horizontal, sin jefes, donde las decisiones se toman en conjunto y todas las opiniones de todos suman. Se fomentan debates internos, se subsanan errores del pasado y se intercambian impresiones y experiencias. Y siempre escuchando lo que viene de fuera, de las redes sociales, foros especializados y fans, los lectores, que son al fin y al cabo quienes consumen y compran las obras. Algo que, a su juicio, no siempre tienen en cuenta las grandes editoriales.

«A mi parecer el mercado editorial del cómic en España se ha vuelto demasiado conservador. No se arriesga ni se experimenta tanto como en los 90. Últimamente han surgido varias editoriales alternativas o independientes que sí están sacando cosas nuevas e interesantes pero su presencia en el mercado todavía no es lo suficientemente fuerte. Personalmente creo que existe un problema entre el mercado editorial del cómic en España ya que existen un gran número de artistas de gran calidad en la península que acaban haciendo trabajos eventuales en grandes editoriales americanas. Y hay otro factor externo a tener en cuenta, la televisión. Hace diez años se veían en televisión más programas de agenda cultural y subcultural, pero estos han ido desapareciendo y esto tiene repercusión en la conciencia pública», explica Rafael Verdejo, Rafagast, de NEUH.

«Ya sea por moda, por la repercusión de los eventos de cómic y manga, las adaptaciones de cómics al cine, o el anime de fansub, el cómic está más presente cada vez y resuena más en la oferta de ocio, pero el público comprador sigue siendo demasiado escaso para la inversión y el trabajo que requiere su realización», concluye Sempere, quien ya anda trabajando en el que será su tercer trabajo de cómic, tras Fireball, de reciente publicación.

Fireball es la historia de Yuiko, una stripper guapa y optimista, que es contratada junto a dos compañeras por Frankie, un cliente habitual del club. Una historia en blanco y negro, sin censura, donde tiene cabida además el humor.

«La idea de Fireball surgió justo cuando Crossfire salió al mercado. En él, hay un personaje, Yuiko, al que le tengo mucho cariño pero sale muy poquito. Admito que fue incluida por puro capricho, para darle un toque más dulce y cómico a la obra, que estaba llena de drama y oscuridad. Así que me quedé con la espinita de hacer algo más con ella, contar más sobre su relación con los protagonistas y dejarla que se luciera. Los lectores también me comentaban que Yuiko salía muy poquito y que querían saber más de ella y verla en acción. Por eso escribí Fireball como una precuela en la que se explica cómo se introduce en la historia principal», señala la dibujante y guionista alicantina Sempere.

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